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Diverticulitis

Un divertículo es una bolsa en forma de saco de mucosa y submucosa que sobresale a través de la capa muscular del intestino. La diverticulitis es la inflamación y/o una infección de un divertículo, que puede causar un flemón de la pared intestinal, peritonitis, perforación, fístula o absceso.

Jessica Montoya

La diverticulosis es una condición que se produce cuando se forman pequeñas bolsas o sacos que empujan hacia afuera a través de los puntos débiles de la pared de su colon. Estas bolsas son más comunes en la parte inferior de su colon, llamado colon sigmoide. Una bolsa se llama divertículo. Múltiples bolsas se llaman divertículos. La mayoría de las personas con diverticulosis no presenta síntomas ni problemas.

Cuando la diverticulosis produce síntomas o problemas, los médicos la llaman enfermedad diverticular. Para algunas personas, la diverticulosis causa síntomas tales como cambios en el patrón de los movimientos intestinales, o dolor en el abdomen. La diverticulosis también puede causar problemas tales como el sangrado diverticular y la diverticulitis.

Muchas personas tienen múltiples divertículos colónicos (diverticulosis). La incidencia de diverticulosis aumenta con el avance de la edad; está presente en tres cuartas partes de las personas mayores de 80 años.

¿PORQUÉ PASA?

La etiología y la fisiopatología de la diverticulitis no se comprenden completamente y pueden variar entre los pacientes. Desde hace tiempo se creía que la diverticulitis se produce cuando se aparece una micro o una macroperforación en un divertículo, lo que determinaba la liberación de bacterias intestinales y desencadenaba inflamación. Sin embargo, los datos emergentes sugieren que la diverticulitis aguda es más un proceso inflamatorio que infeccioso en algunos pacientes. Además, el citomegalovirus puede ser un desencadenante de esa inflamación; se ha encontrado una replicación viral activa en el tejido del colon afectado en más de dos tercios de los pacientes con diverticulitis.

Un estudio de 2017 sugirió una correlación directa entre el consumo de carne roja por semana y la incidencia de diverticulitis. No existe una asociación entre el consumo de nueces, semillas, maíz o palomitas de maíz y el desarrollo de diverticulitis, como se pensaba anteriormente.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Los pacientes experimentan dolor e hipersensibilidad en el cuadrante inferior izquierdo del abdomen y a menudo tienen un colon sigmoideo palpable; el dolor es ocasionalmente suprapúbico.

El dolor puede ir acompañado de náuseas, vómitos, fiebre y, a veces, incluso síntomas urinarios como resultado de la irritación de la vejiga. Puede haber signos peritoneales (p. ej., defensa o dolor a la descompresión), en particular en caso de absceso o perforación libre. La fístula puede manifestarse por neumaturia, flujo vaginal fecaloide o una infección cutánea o mioaponeurótica de la pared abdominal, el periné o el muslo. Los pacientes con obstrucción intestinal tienen náuseas, vómitos y distensión abdominal. La hemorragia es infrecuente.

Los episodios recurrentes de diverticulitis aguda se manifiestan de manera similar a los episodios iniciales; ellos no son necesariamente más graves.

CLASIFICACIÓN

La diverticulitis se puede clasificar como:

Diverticulitis no complicada: manifestación más común (75 a 80%) de diverticulitis

Diverticulitis complicada: definida por la presencia de absceso, fístula, obstrucción, o perforación libre; existen varias clasificaciones (p. ej., véase Tabla Clasificación de la diverticulitis complicada)

Las complicaciones pueden desarrollarse después de la perforación de un divertículo inflamado.

Alrededor del 15% de los pacientes con diverticulitis complicada tienen un absceso pericólico o intramesentérico.

FACTORES DE RIESGO

Existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar diverticulitis:

  • Envejecimiento. La incidencia de la diverticulitis aumenta con la edad.
  • Obesidad. Tener un gran sobrepeso aumenta tus posibilidades de desarrollar diverticulitis.
  • Tabaquismo. Las personas que fuman cigarrillos son más propensas a experimentar diverticulitis que quienes no fuman.
  • Falta de ejercicio. El ejercicio intenso parece reducir tu riesgo de diverticulitis.
  • Dieta. La alimentación baja en fibra combinada con un alto consumo de grasas animales parece aumentar el riesgo, aunque no está claro qué pasa cuando consumes poca fibra por sí sola.
  • Ciertos medicamentos se asocian a un mayor riesgo de diverticulitis, entre ellos los esteroides, los opiáceos y los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB, etc.) y naproxeno sódico (Aleve).

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de diverticulitis es por imagen:

  • TC abdominal y pélvica
  • Colonoscopia después de la resolución

La presunción clínica es alta en pacientes con diagnóstico de diverticulosis que presentan síntomas abdominales característicos. Sin embargo, como otros trastornos (p. ej., apendicitis, cáncer de colon u ovario, EII) pueden causar síntomas similares, se requieren estudios complementarios.

La diverticulitis se evalúa con TC de abdomen y pelvis con contraste hidrosoluble administrado por vía oral y rectal; el contraste intravenoso también se administra cuando no está contraindicado. Sin embargo, los hallazgos en aproximadamente 10% de los pacientes no pueden distinguir la diverticulitis del cáncer de colon. La RM es una alternativa para pacientes embarazadas y jóvenes.

La colonoscopia a menudo se recomienda de 1 a 3 meses después de la resolución del episodio para evaluar el cáncer.

TRATAMIENTO

El tratamiento depende de la gravedad de tus signos y síntomas.

DIVERTICULITIS NO COMPLICADA

Si los síntomas son leves, es posible que te trates en casa. Es probable que tu médico te recomiende lo siguiente:

  • Antibióticos para tratar la infección, aunque las nuevas pautas indican que en casos muy leves es posible que no sean necesarios.
  • Una dieta líquida por unos días mientras tus intestinos se recuperan. Una vez que los síntomas mejoren, puedes agregar alimentos sólidos a tu dieta de manera gradual.
  • Un analgésico de venta libre.

Este tratamiento es exitoso en la mayoría de las personas con diverticulitis sin complicaciones.

DIVERTICULITIS COMPLICADA

Si tienes un ataque agudo u otros problemas de salud, es probable que necesites ser hospitalizado. El tratamiento suele consistir en lo siguiente:

  • Antibióticos por vía intravenosa
  • Si se ha formado un absceso abdominal, drenaje percutáneo

Se requiere cirugía inmediata en los pacientes con perforación libre o peritonitis generalizada. Otras indicaciones para la cirugía incluyen síntomas graves que no responden al tratamiento no quirúrgico en 3 a 5 días y aumentan el dolor, la sensibilidad y la fiebre. Alrededor del 15 al 20% de las personas ingresadas con diverticulitis aguda requieren cirugía durante esa admisión.

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