Espejeando Huasteca

Espejeando.

La basura tras el tradicional tianguis de cada lunes, es para los huejutlenses como algo normal, como si no pasara nada; nadie reclama, todos pasan sobre ellas, la ven, les molesta pero se callan; desgraciadamente hay ciudadanos que no les parece normal y no porque venga el Xantolo a finales de mes, tampoco porque los hoteleros y demás prestadores de servicios se frotan las manos por que van a tener lleno.

 La visión conformista es así de grande como el basural de los tianguistas, que les vale un pepino el resto de la sociedad, no conforme que toman un espacio público, que le pertenece a todos los ciudadanos, porque el derecho que ellos tienen por tradición de su uso  es el mismo que tienen los ciudadanos y parece que no valoran ni entienden de respeto a los demás.

Por eso decimos que viene el proceso electoral y la pregunta clave es ¿Quién va a poner ordenamiento a la zona centro? Quien le entra al toro de frente y comienza a presentar una propuesta en la que no vaya explicito solo en documentos, sino con un proyecto en la que se liberen esas calles, que nos permitan a los ciudadanos gozar de sus banquetas; circular sin riesgo de atropellar a alguien.

Pronto nos permitiremos darles a conocer en lo que se han convertido los comerciantes y sus líderes  con la confianza de usar las calles como propias, además de hacerles las observaciones de cómo viven los líderes,  en que se han convertido los espacios entregado a estos comerciantes de la UCLA, o el resto de organizaciones en sus casos particulares y el control político que representan para grupos de poder, sin menoscabo de dejarles operar como si fueran los dueños de Huejutla; para decidir por todos el destino de los espacios públicos.

Esa tutela política que se ha sumergido en una alianza perversa entre el control comercial y político, que importa quién gane, solo ellos deciden a dónde van y cómo se ponen de acuerdo, solo generan confrontaciones públicas simulando el jaloneo de sus intereses; hasta que se acomodan y se quedan en silencio al final. Recordemos las marchas al inicio del actual gobierno, hoy pregúntenles como andan, todos conformes, los intereses se alinearon entre estos pero los fregados somos los ciudadanos; que por cierto,  vemos como normal lo que el control político y comercial realiza ……….…… La falta de una sociedad libertaria, analítica e ilustrada, se aprecia una sociedad secuestrada y hoy ya no tienen que echarle la culpa al PRI, todos los partidos gobiernan, hasta el partido de Morena tuvo mayoría en el Congreso del Estado, ¿será acaso problema de la partidocracia? ………… Los institutos políticos perdieron su real existencia, la cimentación de ideas e ideales por los que luchaban, hoy solo es dinero y aglutinar votos. En otros tiempos las marchas de los campesinos eran luchas reales, con ideales y fundamentalismo bien cimentado, los que tienen cincuenta años o más lo saben, antes las marchas de los campesinos daban miedo al gobierno, hoy con el respeto que le merece al momento comparativo con el histórico, nada de eso quedó.

Es tarde quizá para rescatar la dignidad arrebatada, antes el campesino pagaba por votar, no había derechos, hoy que estos derechos legítimos del libre voto existen, son ninguneados y a muchos se les olvida que tienen libertad al trabajo, a la tierra que algunos trabajan.     

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