Ciudad Valles

Estatus: Desaparecido

 

Durante ya una década San Luis Potosí se ha visto envuelto en una guerra urbana que ha dejado entre otras cosas, decenas o quizá cientos de desaparecidos que las autoridades se resisten a buscar, volviéndose cómplices

 

Corría el año de 2007, a pesar de que en algunos estados vecinos ya se hablaba de la presencia de Cárteles, la entidad se había mantenido tranquila, o tal vez como dicen por ahí no habíamos levantado el tapete y estábamos a punto de toparnos de frente con una cruel realidad que a la fecha cumple ya 10 años de una guerra urbana que ha dejado miles de víctimas mortales, muchas de ellas aún sin nombre ni apellido y cuyos expedientes terminaron olvidados en algún cajón.

Era la madrugada del 14 de junio de 2007 cuando en la intersección de la carretera a Zacatecas con el Anillo Periférico en la capital del estado, elementos de Seguridad Pública Estatal se encontraron de frente con un grupo de hombres armados; hubo cuatro detenidos que a balazos defendieron su libertad; ese es el primer registro que se tiene de un choque Gobierno-Cártel.

 

Semanas después la noche del 13 de agosto, ejecutaron al coordinador de la Unidad Mixta de Atención al Narcomenudeo (UMAN), Guillermo Amado Camarena en la colonia Dalias, justo a unos metros de su casa; a pesar de la magnitud del acontecimiento se quiso seguir manejando como un hecho “aislado”, sin embargo, los diferentes sectores comenzaron a levantar la voz.
Un mes después, el 13 de septiembre, un comando armado ejecutó en la avenida Rutilo Torres al entonces Director de Seguridad Pública del Estado, Jaime Gerardo Flores Escamilla, más de 50 casquillos de grueso calibre quedaron en el lugar del crimen, ahí todavía se quería “aislar” el hecho, pero ya era imposible.
Para el 1 de octubre en el municipio de Tamuín, Soldados del 45 Batallón de Infantería del Ejército Mexicano se enfrentan en una casa de seguridad con presuntos secuestradores, quienes mantenían cautivos a un grupo de albañiles, hasta que uno de ellos escapó y pidió auxilio a los militares; como saldo hubo 4 detenidos y una persona fallecida.

 

Un cheque ensangrentado saca a la luz la dimensión del problema que se avecinaba, en él se involucraba al hijo de un diputado panista en funciones, mismo que a la postre se confirmó que era el presunto jefe de plaza de un Cártel asentado en la Huasteca.

Pero ¿a qué obedece esta remembranza? Sencillo; ahí comenzó todo.

 

Las cifras oficiales

De acuerdo a estadísticas que pudo tener acceso Zunoticia, hasta el momento no se tiene una cifra de personas muertas en hechos relacionados con la delincuencia organizada, o al menos no quieren que se haga pública, ya que la Procuraduría sólo habla de homicidios dolosos, en el cual se incluyen también situaciones de orden común; aun así las cifras son alarmantes.

 

Durante 2007 se contabilizaron 153 homicidios, el año de 2008 fueron 218, para 2009 el número bajo a 158.

 

2010 ha sido el más violento a la fecha con 417 homicidios dolosos; en 2011 la cifra bajó sólo unos cuantos y quedó en 407; durante 2012 fueron 396 muertes; 2013 sólo 261, y en 2014 el número llegó a 229.

 

Para el año de 2015 fueron un total de 241 homicidios; en 2016 la cifra cerró en 306, y en los tres primeros meses de 2017 se registraron 101; en total durante 10 años la PGJE ha contabilizado 2 mil 887 homicidios dolosos.

 

Los Desaparecidos

Con los enfrentamientos, levantones y secuestros, también se hizo presente otro problema que flagela tal vez más a quienes se ven involucrados en él; es el caso de las decenas de personas que desde 2007 han desaparecido y de los cuales hasta el momento no se tiene una cifra oficial.

 

Por ello, en Tamuín un grupo de mujeres, desesperadas ante el nulo actuar de las autoridades, conformaron una asociación civil encargada de la búsqueda de su familiares; su primer obstáculo, los montones de expedientes empolvados de los archivos muertos de las agencias de Ministerio Público donde sus denuncias fueron congeladas o en el peor de los casos, sólo un par de hojas que ni a conocimiento de hechos llegaron; ahí es donde se mantienen, viendo cómo pasan los días sin que la autoridad encargada de procurar la Ley haga algo para garantizarles justicia y se hunde cada vez más en el burocratismo.

 

Ya no queremos justicia sino llevarlos a casa

A pesar de la gran cantidad de personas que se encuentran en calidad de desaparecidas en la Huasteca, aún existe negligencia e incluso ineptitud en las personas encargadas de investigar estos casos, de acuerdo a lo señalado por la asociación Voz y Dignidad por los Nuestros San Luis Potosí; quienes hasta el momento no cesan en la búsqueda de 86 personas, la mayoría huastecos.

 

Edith Pérez Rodríguez, presidenta de la asociación, señaló que ésta surgió tras un foro realizado con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, después del cual lograron que el Procurador el Estado les diera el apoyo de los ministerios públicos para buscar los expedientes de cada uno de los casos de desaparición que se habían acercado a la organización, muchos de los cuales se encontraban rezagados, sólo con algunas entrevistas y otras convertidas en pesquisas, esto a pesar de que la Ley señala que en el caso de una persona desaparecida debe de iniciarse una averiguación previa y la apertura de una carpeta de investigación.

 

Agregó que gracias a que han hecho “ruido”, se dio la creación de la fiscalía especializada para la búsqueda de personas desaparecidas, pero a la fecha, la fiscal Luz María, cuenta sólo con el apoyo de dos policías y carece de vehículo para realizar las investigaciones, por lo que nada se ha avanzado; “Nos enseñaron una carpeta con fotos, prácticamente por lo que yo pude ver, son personas que murieron en un hospital, son personas que murieron atropelladas, ahogadas, ósea son personas que realmente no son desaparecidos, solamente es el caso de varios muertos que aparecieron dentro de una camioneta en 2010; algunos ya fueron entregados pero aún están 12 sin identificar”, señaló.

 

Enfatizó que lamentablemente las autoridades no quieren entrarle al tema de los desaparecidos: “Yo le comentaba a Procurador que nos digan a donde vamos y buscamos, y escarbamos, contamos con antropólogos que nos apoya porque nos interesa llevar a casa a nuestro desaparecido, en todo momento tenemos más datos que la Procuraduría, las víctimas no buscamos quien perpetró, quien fue ni por qué, si no que nos digan donde están para llevarlos a casa, ya no queremos justicia, Dios se encargará de ellos, nosotros lo que queremos es que alguien se apiade de tanto dolor”, dijo Pérez Rodríguez, quien desde el mes de agosto de 2012 busca a cinco integrantes de su familia, quienes regresaban a Tamuín a bordo de una camioneta después de un viaje a la frontera norte.

 

De acuerdo a datos del VDNSLP, hasta el momento se encuentran en la búsqueda de 86 personas, quienes se trata de casos de los años que van del 2009 al 2014, y sólo una de ellas de 2015, en su mayoría de la Huasteca, agregando que también cuentan con casos de Tamaulipas.

 

Una Búsqueda con Temor

Conscientes del riesgo que representa levantar la voz, Edith Pérez, señaló que en sus marchas como la realizada el pasado 10 de mayo, también exigen justicia por aquellas personas que han sido asesinadas por el crimen organizado e incluso por cuestiones políticas y cuyas familias aún siguen siendo amenazadas, y por temor no se hacen visibles en los movimientos.

 

Al grito de “Vivos se los llevaron, Vivos los queremos”, decenas de madres y familiares de desaparecidos de la Huasteca, realizan marchas por las calles, exigiendo justicia y lanzando reclamos por el actuar del Gobierno del Estado hacia el tema de las desapariciones, señalando que es inconcebible que le den prioridad y se destinen importantes recursos a buscar vacas que se roban o se pierden entre los potreros, mientras que para una madre que perdió a su hijo la justicia esté muy lejos de serla, convirtiéndose así el Estado en cómplice de las desapariciones al negarse a realizar las búsquedas.

 

Por lo pronto decenas de personas seguirán buscando espacios para colocar pancartas con cifras de recompensas, llevando a cuestas el recuerdo de su familiar, mientras que para el Gobierno siguen siendo solo números de expedientes con estatus: desaparecido.

 

El caso Pirasol

Sin duda alguna el caso que más conmociono a la Huasteca en el tema de los desaparecidos, fue la extraña desaparición de un grupo de jornaleros queretenses y potosinos, que a bordo de una unidad de autobuses “Pirasol”, desaparecieron junto con los choferes sin dejar rastro el 17 de Marzo de 2010, aunque entrevistas e investigaciones de dependencias como la SIEDO, apuntan a que se trató de una desaparición por parte de integrantes de un Cártel dedicado al tráfico de personas.

 

Según un informe al que se pudo tener acceso, fue alrededor de las 05:00 horas del 18 de marzo de 2010 que la unidad fue interceptada por un grupo de hombres armados y cubiertos del rostro muy cerca de Miguel Alemán Tamaulipas; después de eso ya nadie más supo de ellos.

Imágenes de las madres que marchan solicitando la búsqueda de sus hijos

 

Categorias
Ciudad VallesHuasteca SurSLP