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¿Qué son las ametropías?

Una ametropía es un defecto refractivo del ojo, que hacen que este no enfoque bien la imagen.

Jessica Montoya

El ojo es un sistema óptico, que, en condiciones normales, permite a las imágenes formarse sobre la retina (una membrana neurosensorial sensible a la luz que tapiza el ojo por dentro). Cada ojo tiene cierta potencia óptica, llamada poder de refracción. Los defectos de refracción son anomalías de este poder refractivo, que hacen que la imagen no se proyecte con nitidez sobre la retina.

Los defectos de refracción generalmente son congénitos, aunque en algunos casos pueden ser secundarios (o adquiridos). Cuando los defectos de refracción son constitucionales, se les denomina ametropías.

Las ametropías son la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Son la causa más frecuente de consulta en oftalmología.

AMETROPIA

La ametropía es la incapacidad del ojo para formar la imagen de un objeto en la retina por una desproporción entre la longitud del ojo y la potencia de su sistema de lentes. La consecuencia es que por cada punto del objeto visualizado se forma en la retina una imagen circular borrosa en lugar de un punto nítido. El tamaño de estos círculos será menor cuando: El tamaño del haz de rayos disminuya (por eso estos individuos cuando quieren ver mejor, entornan o achican los párpados en un intento de disminuir aún más las dimensiones del haz) y cuando el defecto de refracción sea menor.

NOTA: Si los rayos no forman la imagen en la retina hablamos de ametropía, la causa está en una desproporción entre la capacidad de refracción del ojo y su longitud anteroposterior.

TIPOS DE AMETROPÍAS

Distinguimos dos tipos de ametropías; esféricas y no esféricas

  • Esféricas: Si la curvatura de toda la superficie del dioptrio es uniforme. Aquí se incluyen la miopía y la hipermetropía.
  • No esféricas: Si no conserva dicha uniformidad, como el astigmatismo.

La cuantía del defecto se mide en dioptrías precedidas del signo – (menos) en los defectos miópicos y del signo + (más) en los hipermetrópicos.

SÍNTOMAS

HIPERMETROPÍA

En este defecto los rayos luminosos no se reúnen en la retina sino por detrás de ella. Hay pues un defecto de convergencia o un ojo pequeño. La visión no es nítida, sobre todo de los objetos cercanos.

El paciente joven puede recurrir a un esfuerzo de acomodación para compensar parcialmente el defecto, pero esta capacidad acomodativa va disminuyendo con los años. El esfuerzo que el niño o el joven realiza por enfocar la visión da lugar a dolor frontal de cabeza, el niño cierra y se frota los ojos, puede existir un estado nauseoso, sensación de ardor en los ojos y cuadros inflamatorios frecuentes como blefaritis y orzuelos.

En la infancia puede producir estrabismo por el esfuerzo de acomodación y si la diferencia visual entre los dos ojos es muy marcada desarrollarse una ambliopía (ojo vago).

A partir de los 30 años la capacidad de acomodación va disminuyendo por lo que los síntomas pueden hacerse más notorios a esta edad.

MIOPÍA

En estos ojos la imagen se forma por delante de la retina, por una convergencia excesiva en relación a la longitud ocular. El ojo ve borroso de lejos y para ver nítido necesita acercarse al objeto.

MIOPÍA DEGENERATIVA

Presentan visión lejana borrosa, que no siempre se corrige del todo con lentes.

Puede aparecer ya tras el nacimiento. Su evolución es progresiva, más rápida que en la miopía simple y no se detiene totalmente al finalizar el crecimiento. Las complicaciones son frecuentes por lo que necesitan un control oftalmológico adecuado: se recomienda una completa revisión oftalmológica cada 1 ó 2 años.

Las degeneraciones y complicaciones más frecuentes son:

  • Adelgazamiento de la coroides y zonas atróficas en la retina, con hemorragias retinianas ocasionales.
  • Degeneraciones retinianas con alto riesgo de desprendimiento de retina.
  • Ojo vago, cataratas, glaucoma, etc.

ASTIGMATISMO

La mayoría de los astigmatismos son de origen corneal.

Se caracteriza porque el poder de refracción del ojo no es el mismo en todos sus meridianos. El astigmatismo puede ser regular (miópico, hipermetrópico o mixto) o irregular.

El paciente con astigmatismo no ve nítido a ninguna distancia, puesto que nunca un punto objeto produce un punto imagen, sino dos líneas focales.

Puede tener además de visión borrosa, dolor de cabeza, fatiga ocular tras esfuerzos visuales, fotofobia (intolerancia anormal a la luz por causa ocular), etc.

CAUSAS Y FRECUENCIA DE LA ENFERMEDAD

MIOPÍA

La miopía puede deberse al aumento de la longitud del globo ocular o al aumento de la potencia refractiva de la córnea o del cristalino. La primera es más frecuente, lo que explica que la miopía va aumentando con los años hasta que el individuo completa su crecimiento. Puede haber brotes evolutivos tardíos, coincidiendo con embarazo, enfermedad grave, etc.

Por su comportamiento se distinguen dos tipos de miopía:

MIOPÍA SIMPLE

Es la más frecuente. Afecta a un 10% de la población.

Aparece en la edad escolar o con posterioridad, con una evolución lentamente progresiva hasta los 20 ó 25 años aproximadamente en que se estabiliza.

No suelen superar las –6 dioptrías. Este déficit para la visión lejana se compensa generalmente de forma completa con la corrección óptica adecuada. Son raras las complicaciones.

MIOPÍA MAGNA, DEGENERATIVA O MALIGNA

Se trata de una verdadera enfermedad, con defecto de refracción generalmente mayor de –8 dioptrías, asociando importantes cambios degenerativos de la retina y la coroides, que comprometen seriamente el futuro visual del paciente.

Es mucho menos frecuente que la miopía simple. Afecta con más frecuencia a mujeres.

ASTIGMATISMO

Un astigmatismo leve es muy frecuente en la población siendo mucho más raros los casos severos. Es un defecto de refracción muy estable, que no suele presentar variaciones importantes a lo largo de la vida.

Un tipo especial de astigmatismo es el irregular, originado por traumatismos o ulceraciones corneales, que determinan la irregularidad de su superficie. La corrección óptica en estos casos suele ser imposible con gafas, a veces se corrige con lentillas rígidas y si no, hay que recurrir al transplante de córnea.

TRATAMIENTO

MIOPÍA

Se corrige mediante lentes divergentes, que son cóncavas y negativas. Estas pueden ser en forma de gafas o lentes de contacto. Desde hace años se están realizando diversas técnicas quirúrgicas para corregir la miopía, de las cuales las de mejor resultado son la queratotomía radial, que consiste en realizar diversos cortes en la córnea para aplanarla, y la fotoqueratectomía con láser Excímer, para producir también un aplanamiento corneal. Ambos métodos pueden conseguir una reducción entre 2 y 8 dioptrías. Para aplicar tratamiento quirúrgico es preciso una buena información y selección de los pacientes. Los pacientes idóneos para estas intervenciones son los adultos entre 20 y 40 años, con miopía estabilizada y no superior a –10 dioptrías. Se obtienen buenos resultados pero al ser técnicas muy recientes resta todavía comprobar su evolución a largo plazo.

HIPERMETROPÍA

Se corrigen mediante lentes convergentes, convexas y positivas.

El tratamiento quirúrgico no está tan desarrollado como para la miopía.

ASTIGMATISMO

Se corrigen con otro tipo de lentes, cilíndricas (las lentes divergentes usadas en la miopía y las convergentes en la hipermetropía, son lentes esféricas). Las lentes cilíndricas se caracterizan, además de por su carácter convergente (+) o divergente (-) y por su potencia en dioptrías, por un eje expresado en grados que varía de 0º a 180º.

También es posible la cirugía.

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