La tendencia en el crecimiento del precio de las gasolinas ya rebotó en el golpe del alza en los precios de la canasta básica, lo primordial se fue a las nubes, ni con los ahorros de Andrés Manuel López Obrador en el gobierno federal, con recuperando lo robado, con el show de la venta del avión y con meter a la cárcel a los funcionarios, a la gente le importa un comino sino tienen en su bolsa para comer.
Si bien las tareas del gobierno federal llevan un alto sentido moral, de responsabilidad, de buscar hacer lo correcto en cuestión de buscar trasparentar el ejercicio de gobierno, también con ello los yerros políticos tienen consecuencia, sumados a la pandemia y su mal manejo en el que se rebasó a las 200 mil muertes en cifra oficial, en la no oficial multiplíquelo por 7 y saque sus cuentas.
Pero más allá de estas circunstancias nacionales, aquí en nuestro terruño de sierra y huasteca, habremos de ser cautos, porque aparte de los costos en la canasta básica, el abuso es uno de los más importantes factores que dañan la economía, el robo hormiga de algunos comerciantes con básculas irregulares representa un colofón al sin fin de afectación al cliente, mientras que las autoridades federales enfocan a la población con operativos anunciados.
Por eso cuando vemos que el gobierno federal y el gobierno de Hidalgo muestran alianza en el trabajo por la gente, se siente un confort en esa posibilidad en el que se entienda que la gente quiere tener dinero en su bolsa, pero no regalado, sino ganado con su trabajo, con el sudor de su frente, porque regalar el dinero es lo más fácil, pero nunca lo más conveniente, de eso podríamos enumerar momentos históricos en el anterior gobierno.
Hoy que Hidalgo pasa por un momento diferente en cuanto a responsabilidad de gobernanza, con solidez mostrada en aspectos muy diversos, con esquemas transversales y de políticas de género, cuando el país tiene abierta la puerta para tener hombres y mujeres con una nueva visión en los gobiernos municipales y estatales. Sin duda la oportunidad en esos difíciles momentos debe ser del ciudadano común, el hombre que se atreva a romper los paradigmas tradicionales.
Ayer se coincidió con el ingeniero petroquímico y ahora ingeniero agrónomo Cutberto Arriaga Alvarado en su taller en el que camina de la mano de su sueño personal, nos cuenta que dejó las plataformas marítimas petroleras para venirse a su comunidad a construir un sueño y regresarle algo a su pueblo del conocimiento que le brindó la vida. Regresarle a su gente un poco con ese conocimiento que ha conseguido estudiando y en el pensamiento crítico y científico pretende prestar el mejor servicio de su vida.
Observador siempre aprecia que los pueblos de su región han mantenido una codependencia del gobierno y que a pesar de su conocimiento sabio de nuestra gente, de manera empírica construyó un entorno económico, del cual está desfasado y ya no alcanza para sobrevivir, lo que le ha generado ser codependiente de sectores de gobierno, personajes u otra medida, menos la de tener capacidad de alcanzar su alimentación por concepto laboral al entregar un servicio bien pagado.
Su proyecto Artesanal busca generar Bioetanol, Bio Diésel y Bio fertilizante, todo en un proyecto en el que realmente tiene una función comercial, que es obtener alcohol destilado a un gran exposición a temperatura que les permita tener mejor calidad, eliminar los metales pesados y la pureza del producto lo puedan llevar al nivel de exportación, en el que el motor industrial para el ron o el aguardiente, reposados, añejos es el pilón, extracto de jugo de caña.
Advierte que él no cree que los pueblos originarios tengan que estar sumidos en la pobreza siempre, que este paradigma es modificable, siempre y cuando se contribuya como seres humanos con voluntad de servicio, y que cuando estas voluntades caminan siempre habrá una salida de beneficio para todos, muy positivo siempre, aun cuando refiere en esto se le ha ido todo su recurso personal, no para demostrarse que él puede, pues dice sabe que puede sino porque entiende que modificar el contexto del pensamiento de sus vecinos ha sido difícil, pero no imposible, porque él habla desde su posición del hijo de un campesinos que habla desde una posición cero y no se busca un proyecto que venga de arriba a abajo, sino de abajo para arriba.
Ha recibido críticas de todo tipo, bloqueos incluso en su proyecto, pero hoy le brillan sus ojos, pues dice que de la mano del gobierno federal en el que construye dentro del programa “Sembrando Vida”, un vivero para el proyecto de su sueño, alcanzo a atraer el interés de la Secretaría de Economía del Gobierno del Estado, que está a prueba su proyecto y que de dar los resultados conveniente con ambos niveles de gobiernos, en un interés en conjunto federación, estado y ciudadanos se alcanzarían sin duda los objetivos, para beneficiar a los productores de caña y moliendas de pilón para garantizarles en precio de sus producción a un precio sin regateo.