Atlapexco Hgo.- El tiempo pascual es el más fuerte de todo el año, que se inaugura en la Vigilia Pascual el Sábado de Gloria y se celebra durante siete semanas hasta Pentecostés, indica el padre Vicente Párroco de la iglesia de San José.
Es la Pascua (paso) de Cristo, del Señor, que ha pasado de la muerte a la vida, a su existencia definitiva y gloriosa. Es la pascua también de la Iglesia, su Cuerpo, que es introducida en la vida nueva de su Señor por medio del Espíritu que Cristo le dio el día del primer Pentecostés.
“Estos cincuenta días se celebran con alegría y júbilo, como si se tratara de un solo y único día festivo, como un gran domingo”
El origen de esta cincuentena se remonta a los orígenes del Año litúrgico. Los judíos tenían ya la “fiesta de las semanas” fiesta que inicialmente era agrícola y luego fue conmemorativa de la Alianza en el Sinaí, a los cincuenta días de la Pascua.
Los cristianos organizaron siete semanas para prolongar la alegría de la Resurrección y al final de los 50 días tenían la fiesta de Pentecostés: que es la festividad de la venida del Espíritu Santo.
Dentro de la Cincuentena se celebra la Ascensión del Señor el domingo séptimo de Pascua.
Estos domingos no se llaman, como antes, “domingo III después de Pascua”, sino “domingo III de Pascua”. Las celebraciones litúrgicas de esa Cincuentena expresan y ayudan a vivir el misterio pascual comunicado a los discípulos del Señor Jesús, explica el párroco de esta iglesia.
Por Zamira Mustafá