Los tres precandidatos a la gubernatura de Hidalgo realizan sus recorridos naturales para dirigirse, en esta fase, solo para con sus estructuras políticas, sobre las formas de lo que serán las campañas; el andamiaje que en este tiempo puedan armar, desde cimientos fuertes, capacitaciones, administrativo y compactos equipos para llegado el momento enfrentarse con ideas, recorridos, proyectos, posicionamientos públicos.
Pero cada andamiaje lleva personajes visibles, personas de carne y hueso, susceptibles a las tentaciones naturales, promotores e impulsores de los proyectos en diferentes regiones, y veamos algunos negritos en el arroz. El ex presidente municipal de extracción del PAN Raúl Valdivia, quien no tiene un pasado o una filiación política con principios o doctrina ideológica, por eso ahora va con Movimiento de Regeneración Nacional en apoyo del senador Julio Menchaca, de paso ofrece su “liderazgo” con lo que llama “su gente”, por supuesto, la oferta es positiva en este momento, sólo que el personaje también lleva las observaciones legales a sus cuentas públicas y en automático pues van en esta oferta natural de respaldo e intercambios.
Pero veamos un botón parecido en el lado del PRI, en Xochiatipan el tema del ex alcalde, Manolo Gutiérrez Hernández, su perfil sigue resonando con muchos ciudadanos pero que no están de acuerdo con el formato que instaló en su status personal en los pueblos originarios. Después de andar trabajando de albañil en Monterrey, sin menospreciar esa actividad, como la mayoría que buscamos mejorar un trabajo normal para mejorar la condición difícil de la familia.
Pasó por alto el liderazgo de su primo Prisco Manuel para instalarse como alcalde, y así debía de ser si hablamos de competencia política, pero con algunos bemoles y en medio de un escándalo que podría reventar en cualquier momento; para esto, sus ahora vecinos de Ohuatipa y otras comunidades, según refieren, no se quedarán callados sobre el sometimiento político de esa familia.
Es decir, siempre llega el momento del cobro de facturas, una elección a gobernador no es lo mismo que cuando se elijen ayuntamientos o legisladores, la puertas políticas para estos municipios sometidos son la oportunidad para abrirla, lo sabe la base social y todo indica que se organizan muy bien, aunque luchan por una llegada a buen puerto en este municipio, la presencia de los Gutiérrez en el poder, parece es una oportunidad y oferta de cambio que llega a los pueblos.
Veamos como se compran y venden voluntades políticas, el ex candidato del Partido de la Revolución Democrática Pedro Santiago, luego de esa elección que vivieron fue llamado a ser parte del buen corazón azul que comparte la obra pública a aquellos que se ven como opositores, pero terminan dentro del costal de buena voluntad política.
Con estos dos simples ejemplos azules, podríamos ver todo el contexto en cada ex alcalde reciente, porque historia hay mucha y en cada municipio del estado, pero en lo que nos importa es en nuestra huasteca y sierra. Ya sabemos la historia de los ex alcaldes, hoy los candidatos tendrán que cargar con todo lo pesado pero que les permita continuar en su trayecto político y quizá los vuelvan a ver como alcaldes. Estos ex alcaldes como otros, hicieron lo suficiente para “corresponder” a esta lucha de los pueblos originarios.
Al final en este choque de trenes, decidirán esos intereses de grupo económico y político, el escenario político electoral, la disputa es entre ellos. Los intermediarios de la política seguirán siendo el factor de proteger sus intereses.
Pero tampoco tenemos los análisis de los pueblos, es decir emocionados con lo que viene, pero nadie está trabajando en el contexto de la necesidad de una región, no hay una defensa de los pueblos originarios contra la voracidad política que viene. Andrés Manuel López Obrador en su visita invitó a los ciudadanos a mover al elefante dormido, esto no quiere decir que respalden su color, sino que encuentren a la mejor persona para la gubernatura, legislatura, alcaldes, y esto no debería depender de las economías de los políticos, sino de los foros de los pueblos libres que deberían caminar en la inercia de libertad, igualdad y fraternidad.