- Afectado señala que se deriva por no pagar una multa de mil pesos.
Por Redacción/Zunoticia
San Felipe Orizatlán, Hgo.- Tras realizarse una asamblea general en la explanada de la delegación municipal de Huitzitzilingo, convocada por el delegado en turno, Antonio Hernández, así como los ex delegados, vecinos y autoridades comunales sometieron a votación el destierro de uno de los vecinos de la comunidad, puntualizando que, apegados a los usos y costumbres, dicha persona era no grata en la delegación.
Al filo de las 19:00 horas del pasado jueves, se hicieron sonar las campanas para convocar a todos los habitantes de la comunidad y de esta manera tomar el acuerdo, pues las autoridades señalan que Ángel Guillermo H., es una persona problemática en la comunidad, por lo que no era bien vista por los vecinos y por las ex autoridades, por lo que apegados a los usos y costumbres, sometieron a votación y mediante firmas acordaron expulsarlo de la comunidad, dándole plazo de 24 horas para que desalojara su vivienda, pese a que Ángel Guillermo H, afirma ser originario del lugar.
Hasta esta redacción llegó el afectado, quien solicitó a Zunoticia, el espacio para dar a conocer su versión, y de manera textual citó, “El motivo nada más es por una multa de mil pesos y privarme de la libertad y dicen que soy mala influencia de aquí del pueblo, me multaron porque tuvimos una riña en la calle y yo fui el golpeado y me encerraron, de ahí me privaron de mi libertad y al siguiente día platicamos con el delegado y el suplente y me dijo que aquí se tiene que pagar mil pesos para que salga, yo les dije que cómo voy a estar pagando algo que yo no he cometido, eso fue una injusticia lo que ellos hicieron, yo fui la víctima y yo tengo que pagar los platos rotos les dije, les contesté que no tenía dinero, pero que sí les iba a pagar en dos partes y ellos aceptaron, después ahí estábamos para que se firmara un acta con las personas con quienes tuve esa riña, pero esa acta jamás se hizo que porque no tenían papel para hacerla, que no tenían la secretaria y así me trajeron, de ahí ya no fui” (sic).

Continuó narrando que durante las fiestas patronales de la delegación, acudió a un evento en compañía de su esposa e hija, y sin estar cometiendo ninguna infracción o alterar el orden, los llamados “topiles” (guardias comunitarios), lo rodearon y le dijeron que el delegado quería hablar con él, y al negarse, ya que no estaba cometiendo ninguna infracción, fue sometido con toda prepotencia y uso de la fuerza para después ser encerrado en la delegación, así como también asegura que durante su detención, su familia fue agredida por los comunitarios, causándole lesiones a su esposa y a su hija.
“Me encerraron y yo estaba diciéndoles que trajeran al delegado para resolver el problema, ni el delegado ni nadie se presentó, me privaron de mi libertad injustamente y como yo soy diabético, me estaba muriendo de sed, me empezó a doler la cabeza, y yo estaba gritándoles que me dieran agua, y nadie acudió, todos se fueron, nadie estaba ahí, el suplente sabe que soy diabético y nadie se acercó a darme agua, entonces tuve la necesidad de abrir el candado y salirme a buscar agua y de ahí me salí a la calle, a mi casa porque estaba preocupado por mi familia por la forma en que los trataron, y a tomar mis medicamentos y estaba esperándolos a que me vinieran a buscar pero jamás se presentaron, quería yo llegar a un acuerdo con el delegado, pero él no se prestó, y como había delito que perseguir citó a una junta general con todo el pueblo, y entre todos me expulsaron injustamente y ahorita me dan 24 horas para sacar mis cosas de aquí de mi casa, ellos me dicen que es por usos y costumbres, yo soy originario de aquí, soy una persona trabajadora” citó Ángel Guillermo H.
Al cuestionarle si había acudido ante las instancias encargadas de la impartición de justicia, luego de ser detenido por las autoridades de la comunidad, indicó que en efecto se acercó a diferentes dependencias, quienes ya lo asesoran en su caso y dijo le dará seguimiento, así como también pidió a las autoridades tomar cartas en el asunto y evitar más atropellos a los derechos humanos y violaciones a sus garantías individuales.
Cabe hacer mención, que durante la asamblea la mayoría de los presentes, firmaron para desterrarlo de la comunidad, siendo este el primer caso de expulsión de un vecino, al no ser grato para sus habitantes.