• Hay que creer en la gente de talento, hay que tener humildad gubernamental para escuchar la ruta social para resolver problemas históricos, como la contaminación del agua, resolver el problema del confinamiento de desechos finales en el estado o las plantas tratadoras de agua residuales abandonadas e inoperantes.
• No se aprecia razonable que busquen en marcas internacionales en el mundo para resolver estos problemas y no crean en los talentos del mismo pueblo de Hidalgo; en nuestras comunidades hemos avanzado en conocimiento y la solución está ahí.
• Hemos visto que el gobierno prefiere gastarse los millones en empresas extranjeras, en visiones externas, dando paso a que estas empresas se lleven los recursos públicos y terminen abandonando los trabajos una vez que se cambien los sexenios, y eso tiene que ver en que los contratos millonarios son para quien viene por el dinero y no por la solución de los objetivos, sencillamente porque no se aprecia sentido de pertenencia.
• Les ha parecido mejor darles a estas empresas internacionales la industria de la basura, porque no saben darle a esta industria un espacio formal laboral en Hidalgo, la basura nunca se va a terminar, teniendo necesidad de empleo esta industria la deberían manejar hidalguenses con objetivos científicos y laborales, pues todo es dinero.
• Lo único que necesita el gobierno es adquirir los implementos, si la basura es nuestra, hay la capacidad y la transferencia tecnológica para industrializar aquí y procesarla para convertirse en una alternativa de energía.
• En los países latinoamericanos y europeos, en su mayoría los gobiernos creen en el talento y conocimiento de sus ciudadanos y podemos encontrar estas mismas empresas, -como la que opera en Querétaro, Monterrey- pero en manos de ciudadanos de su país.
• Comenzar a creer en los hidalguenses que pueden convertir la basura en oportunidad social, industrial y regresar sus desechos en beneficios como techos de lámina de plástico, bloques plásticos para la construcción de casas ecológicas para los más desprotegidos, gas metano, pasar de la pasividad a la proactividad, rompiendo los esquemas.
• Ser potencia no es resolver solo los problemas históricos sino hacer de la inversión un empoderamiento social con la necesidad y hacer industria es inversión con un sentido sostenible y sustentable, no es lo mismo defender razonablemente un esquema que además la basura es materia prima inagotable por el momento, que puede mantener desarrollo económico en familias.
• Hemos dejado ir mucho dinero por la falta de visión y convicción, pero además los basureros a cielo abierto son un artero agravio a los pueblos, y nombraremos algunos, Tlanchinol que termina en un desfiladero, Yahualica de igual manera, Huautla que lo sepultan, Xochiatipan a bordo de carretera, Huazalingo que no se ve, pero existe, San Felipe y Atlapexco que lo sepultan, pero no es la solución deseada, y Huejutla que ya sabemos su historia y donde lo tiran.
