2026-01-31 23:29:58
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Carta de Navidad, pidiendo por los niños: FM

Por Redacción/Zunoticia

Huejutla, Hgo. – La Navidad y el 6 de enero son los días más esperados del año por muchos niños, esperan sus regalos, tratan de portarse bien todo el año y hacen una carta a los Reyes Magos para solicitar sus juguetes favoritos, señala el profesor Floriberto Mendoza Castelán.

Sin embargo, expone “yo sé que ustedes tienen otros datos pues revisan y evalúan todas las acciones de los niños, por esa razón me atreví, para que no haya malos entendidos, a escribir esta carta y decirles que regalos me encantaría recibir; les aclaro que no soy un niño de los mejores portados del país y del mundo, pero conozco mis derechos como niño, también quiero hacerles de su conocimiento que cuando decidí escribir esta carta hice un recuento de todo lo que pasa en mi país para saber que pedir y a quien dirigírsela”.

Reconoce que es duro decir la verdad y en ocasiones suena muy triste, pero es totalmente cierto lo que describo y lo que me ha tocado observar; “he visto niños muy delgados, otros niños sin pelo en sus cabecitas, niños en silla de ruedas o en brazos de sus padres por estar tan débiles.

Padres de familia gritando desesperadamente afuera de los hospitales para que sean atendidos sus niños y puedan recuperar su salud o por lo menos seguir con el tratamiento adecuado, me duele expresarlo, pero me pareció ver algunos niños que están más cerca del cielo y pareciera que estos niños junto a sus padres han construido su propio cielo, un cielo infinito de dolor, tristeza, amargura, desconfianza, engaño y abuso”.

Mendoza Castelán, detalla que también ha visto la calidad humana de estas familias, el amor y la fe que los empuja a luchar, a seguir adelante, a no claudicar por la sanación de estos niños “siento que todos deberíamos admirar y reconocer sus esfuerzos y contribuir a mejorar su situación, todos debemos echarles la mano, porque vivir así, en el dolor, en la desesperanza punzante, no es vida; no debemos permitir que nuestros corazones se endurezcan y se confundan con piedras”.

Insiste que no podemos permitir que la sonrisa de estos niños con cáncer pierda su chispa, son niños excepcionales, fuertes, sus almas iluminan en la oscuridad, son tesoros de la humanidad; no dejes que estos niños se vayan al cielo infinito, luchemos juntos.

Existe otro sector de niños que merecen también toda nuestra atención: los niños pobres que no hacen cartas, ni colocan arbolitos de navidad, que solo esperan la generosidad de la gente para despertar la alegría infantil; según el INEGI en nuestro país existen 38.5 millones de niños, es decir; un poco más de la tercera parte de la población nacional.

Afirma que muchos de estos niños, por no decir millones, no cuentan con juguetes, viven en medio de la violencia familiar, no cuentan con espacios para jugar, viven en la desigualdad, lo que los hace tener menos oportunidad de educación y de ingresos; niños y niñas que no pueden salir a jugar porque primero tienen que trabajar, niños con hambre y que ni siquiera comen comida chatarra, son niños que sueñan tener garantizado el derecho a la salud, a la educación y a la vivienda.

Asimismo, expone que, en relación a este tema, su santidad el Papa Francisco manifestó lo siguiente: “Los niños no son diplomáticos, dicen lo que sienten, dicen lo que ven, directamente. Y por sus verdades ponen en grandes dificultades a los padres, no son personas dobles, todavía no ha aprendido aquella ciencia del doblez, que nosotros los adultos hemos aprendido.”

¿Qué nos quieren decir en su inocencia y honestidad estos niños vestidos de harapos? ¿Qué nos expresan a través de su pobreza, problemas, dificultades y obstáculos, pero a la vez amor en sus corazones?

Afirma que estos niños; nos piden a gritos con la más fuerte de sus voces y la más amarga de las desesperaciones pero través de la dulzura de su conducta, que los volteemos a ver, que encontremos para ellos el camino más próspero hacia la felicidad, una felicidad por cierto que el egoísmo de la sociedad adulta les ha negado una y otra vez, nos piden no sólo cariño, sino una oportunidad para la trascendencia, estos niños marginados por la crueldad humana no están olvidados sin embargo, por la divinidad, son hijos de Dios más dignos y cercanos que incluso muchos de nosotros, ellos están luchando por sobrevivir, la pregunta obligada es: ¿Qué piensas hacer tú al respecto amable lector?

Más adelante subraya “cierro con estas palabras, también del Obispo de Roma: ‘Una sociedad que abandona a los niños y que margina a los ancianos, corta sus raíces y oscurece su futuro y vosotros hacéis con esto, la valoración sobre que hace esta cultura nuestra, hoy; con esto cada vez que un niño es abandonado y un anciano marginado, se realiza no solo un acto de injusticia, sino que se ratifica también el rotundo fracaso de esa sociedad.”

Floriberto Mendoza Castelán, concluye que luchar por los desprotegidos equivale a blindar nuestra civilización, no hacerlo, por el contrario, equivale a destruirla “construyamos un mejor México y una navidad más digna para todos, permitamos que el amor desinteresado de la sociedad hacia los niños pobres y con cáncer, sea su mejor regalo…”.

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