Por José Luis Romero Ruiz/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Los desechos sólidos que los vecinos dejan en cada esquina de la ciudad, ya son un foco de infección y si a eso le atribuye la gran cantidad de perros callejeros que destrozan las bolsas y esparcen la basura por la calle, la contaminación es aún más grave.
El problema de la basura, no es un problema exclusivo de Huejutla, sino de la Huasteca y las autoridades municipales buscan hacerle frente a esta problemática, pero si los ciudadanos no colaboran y sacan la basura el día que no le corresponde a su colonia o la sacan muy temprano (porque se van a trabajar), las esquinas de cada colonia se convierten en basureros clandestinos y como es de esperarse los vecinos afectados exigen y claman porque no dejen sus bolsas de basura en la bardas o las puertas de sus casas, ya que, además, del espectáculo tan deplorable, deben soportar fétidos olores.

El otro gran problema es la cantidad de perros callejeros que abundan en la ciudad, algunas personas se olvidan de sus “mascotas” y la abandonan en la calle y por consiguiente los canes buscan, por instinto, su alimento entre la basura para “sobrevivir”.
Obviamente esa acción genera que la basura permanezca expuesta al medio ambiente y cuando la basura se “descompone”, comienza a emitir olores nauseabundos que la población debe tolerar o de plano evitar transitar por los tiraderos clandestinos (las esquinas).