Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Yahualica, Hgo.- Según la definición de la palabra “rituales”, son un conjunto de prácticas que se realizan de manera repetitiva o voluntaria en tiempos y lugares determinados, como en Yahualica, en donde según referencias, es o era prolifero en rituales nahuas.
Según el antropólogo Juan Luna Ruiz, los habitantes nahuas de Yahualica, el Viernes Santo colocan a Jesús en una silla, justo a la entrada de la iglesia y le sujetan en su túnica pequeños tejidos elaborados por niñas, con la creencia de que el “Tlahtzonquetzín” (así llaman a Cristo), propiciará en ellas la habilidad necesaria para confeccionar ropa.
Agrega que, cuando llega la sequía, los habitantes de Yahualica se organizan por barrios para llevar a San José hasta los pozos de agua que hay en cada sector que les corresponde, en donde lo bañan y adornan con flores, los vecinos permanecen ahí toda la noche rezando y ofrecen comida y café a los presentes, pidiendo la pronta llegada de las lluvias
Según investigaciones, a finales del Siglo XIX, aún se encontraba en el atrio de la iglesia de Yahualica un enorme falo de piedra, en el cual eran sentadas las jóvenes recién casadas para garantizar su fecundidad en el matrimonio, el cual hoy se encuentra en la Sala Huasteca del Museo Nacional de Antropología e Historia, en la Ciudad de México.
Se supo en fecha reciente que, en Yahualica son llamados “Teyotes” (te de tecpatl, piedra y teome, dioses), a los monolitos prehispánicos y cuando uno de estos es accidental o deliberadamente desenterrado, se organiza un ritual llamado “tlapaloli” (saludo en náhuatl), dirigido por un curandero que reza y prende copal frente a la imagen y los presentes ofrendan zacahuil y aguardiente, finalizando con su reinhumación, muchos de ellos están en el “Museo Comunitario Iljuikajtlachiyalistli (Observador del Cielo).
