- Desolador luce el espacio sin la naturaleza.
Por Karen Rivera/Zunoticia
Tlanchinol, Hgo.- Habitantes del municipio han manifestado su inconformidad por la reciente tala de pinos y arbustos que se encontraban en la explanada del Exconvento de San Agustín, un sitio emblemático del municipio tanto por su valor histórico, como natural.

Los ciudadanos han señalado que estos árboles, algunos con varios años en el lugar, no solo embellecían el espacio, sino que también brindaban sombra y contribuían al ambiente natural del sitio, considerado uno de los puntos más visitados por turistas y población local.

Aunque reconocen que uno de los ejemplares cayó recientemente, consideran que no era necesario derribar todos los árboles que se encontraban en las jardineras centrales del recinto.
En su lugar, fueron colocadas palmas, lo que generó aún más molestia entre la población, al considerar que se alteró negativamente la imagen y el entorno del exconvento.

Además, algunos ciudadanos han expresado su inconformidad con la actitud de los religiosos actuales responsables del lugar. De acuerdo con versiones locales, previo al 28 de agosto, se llevó a cabo la tala de los árboles, presuntamente por decisión del vicario Francisco.
Durante una misa reciente, este mismo vicario habría hecho declaraciones que fueron percibidas por los feligreses como insensibles ante la molestia de la comunidad.

“Nos dijeron que durante la misa del mediodía, en lugar de explicar la situación, solo le llamó la atención a los inconformes”, comentó un ciudadano que prefirió mantenerse en el anonimato.
La comunidad también ha expresado su preocupación por lo que consideran un trato poco cordial de parte de los nuevos religiosos hacia los habitantes, señalando que hay un ambiente de tensión que no existía anteriormente.

Los ciudadanos solicitan que se abra un diálogo transparente sobre las decisiones que afectan espacios públicos y patrimoniales, como lo es el Exconvento de San Agustín, con el fin de preservar tanto el entorno natural, como la buena relación entre autoridades religiosas y población.