• LA NOCHE DE ESTE LUNES se confirmó el hallazgo de la primera víctima de la creciente en el municipio de HUAUTLA, en donde fue localizado el cuerpo de una persona entre el lodo, por donde pasó el río durante las inundaciones causadas por las lluvias de la semana pasada, lo que abre un panorama trágico para la región Huasteca, ante la posibilidad que pudieran aparecer más víctimas.
• Y de a poco han salido ya algunos comentarios respecto a si se pudieron haber evitado pérdidas materiales y, sobre todo, vidas humanas, si se hubieran implementado las alertas tempranas por parte de los ayuntamientos como Yahualica, ante los avisos de las lluvias que llegarían y que incluso gobierno del estado lanzó los avisos a cada región para que se tomaran las prevenciones.
• Hoy pareciera que no se les dio la correcta dimensión a estas advertencias y, por tanto, no se aplicaron los protocolos de evacuación de la población en las zonas de riesgo, aunque también existen quienes afirman que es imposible decir con exactitud la cantidad de lluvia que habrá de caer, y por eso no se podía aplicar la evacuación a ciencia cierta. También es cierto que esas lluvias intensa hace 70 años que no ocurrían.
• Sin embargo, hay que mencionar que la creciente no ocurrió en el primer día de las lluvias y que el clima dio margen para prever el incremento peligroso en los niveles de los ríos, en donde hasta la fecha siguen padeciendo la falta de víveres y de manos para realizar las labores de limpieza.
• Otra de las afectaciones que, sin duda, habrán de ser más críticas es lo referente a las parcelas, en donde prácticamente toda la producción que se tenía prevista para estas fechas fue arrasada, lo que representa una pérdida económica incuantificable, ya que es el principal medio de sustento de las familias en las zonas rurales.
• Es por lo que la presencia de diputados tomándose la foto en las zonas de desastre, entregando despensas o pagando horas de máquina, si bien representa un apoyo, los afectados esperan que se apliquen en su labor legislativa para crear un fondo de desastres con el cual puedan ayudarse a recuperar parte de lo perdido.