- Personaje icónico entre los tlanchinolenses.
Por Karen Rivera / Zunoticia
Tlanchinol, Hgo.– María Agustina González Tomasa, conocida como “La novia eterna de Tlanchinol”, deja un legado que trasciende su partida y permanece como una huella de amor y memoria en su pueblo.
Su imagen, asociada a la tradición, la espiritualidad y el cariño comunitario, continuará siendo símbolo de ternura y pertenencia para quienes la conocieron.
Entre la población, María Agustina es recordada con especial afecto como la “novia eterna de Tlanchinol”, figura emblemática cuyo andar sereno y su presencia cálida formaron parte del paisaje cotidiano del municipio.
Formaba parte de la cotidianidad en el municipio y siempre se le veía transitando las calles.

Este martes 9 de diciembre, en punto de las 15:00 horas, en Barrio Hidalgo partió el cortejo fúnebre a la iglesia de San Agustín donde se llevó a cabo una misa de cuerpo presente, posteriormente fue llevada a su última morada en el panteón municipal.
El gobierno municipal de Tlanchino que encabeza Gabino Hernández Vite, expresó sus más sentidas condolencias a la familia de María Agustina González Tomasa.

A través de un mensaje oficial, la administración municipal se unió a la pena que embarga a familiares y amigos, reconociendo el legado humano y el profundo cariño que María Agustina deja en la comunidad.
“Hacemos extensivas nuestras condolencias a sus familiares y amigos. Descanse en paz”, señaló el comunicado.