Por Enedino Hernández Alonso / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- El representante de la organización Huasteca Verde, Anselmo León Ramírez, lamenta que actualmente no se estén impulsando acciones concretas para atender el grave problema de la contaminación en Huejutla de Reyes, señalando que las iniciativas que anteriormente se tenían para mejorar el medio ambiente se han visto detenidas.
Indica que desafortunadamente, no se observa ningún avance real en materia ambiental, mientras que nuevos problemas se han agudizado, como los derivados de la reciente Ley de Aguas Nacionales, la cual dijo está perjudicando a campesinos y a personas que cuentan con potreros, ganado, pozos o presas, quienes ahora deben pagar por el uso de estos recursos hídricos.
Anselmo León Ramírez, explica que, muchas familias han tenido que construir pozos y presas por necesidad, debido a que el agua que se distribuye en Huejutla no cumple con las condiciones de potabilidad.
Señala que en ocasiones el agua llega con lodo y con altos niveles de contaminación, situación que afecta directamente a la población y que, asegura, no ha sido atendida con la seriedad que se requiere por las autoridades.
Ante este panorama, el representante de Huasteca Verde anuncia que, para el 2026 se contempla la reactivación formal de la organización, tal como operaba en años anteriores, ya que afirma, no se observa un verdadero compromiso de otros actores políticos con la defensa del medio ambiente.
Subraya que Huasteca Verde no busca cargos ni acomodos políticos, sino luchar por la gente y por la sociedad, con el objetivo de hacer entender a los gobiernos municipal, estatal y nacional la urgencia de atender la contaminación, un problema que, asegura tiene más de 15 o incluso 20 años sin resolverse y que se ha agravado por la falta de inversión en infraestructura básica, como el adecuado manejo de las aguas negras, particularmente en la zona del Mercado de Huejutla.
Advierte que, aunque en ciertos momentos el agua pueda aparentar estar en buenas condiciones, la realidad se vuelve crítica durante la temporada de estiaje, entre los meses de marzo, abril y mayo, cuando los malos olores, la contaminación y el deterioro visual se intensifican, afectando la salud, la imagen de Huejutla y la percepción de quienes visitan el municipio.