Por Gabriela Hernández/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Cada 6 de enero, se conmemora el Día de la Enfermera y el Enfermero, una fecha profundamente significativa que invita a reconocer la labor incansable, humana y profesional de quienes dedican su vida al cuidado de la salud.
Las enfermeras desempeñan un papel fundamental en la atención a los pacientes y en el acompañamiento en la salud de las personas en todas las etapas de la vida, desde el nacimiento hasta el último día de vida; sus actividades son muy amplias desde la atención asistencial para las personas enfermas, hasta las actividades preventivas como la vacunación, las pláticas informativas de promoción a la salud para prevenir enfermedades o complicaciones de las mismas.
Su labor es clave para la prevención de enfermedades y para la conservación de la salud de las personas y sus familias.

La enfermería es una profesión que exige preparación continua, actualización permanente y un compromiso constante para ofrecer una atención con calidad y calidez, respondiendo a las necesidades reales de la población. Sabemos que, existen situaciones que no siempre están en sus manos, pero también todo lo que sí pueden hacer, lo entregan de corazón, con profesionalismo, sensibilidad y un profundo amor por su trabajo.
La jefa de enfermeras Rosario Salguero de la clínica IMSS Bienestar del Parque de poblamiento emitió un mensaje a sus compañeros “gracias por su entrega, su dedicación y por ser un pilar esencial en el cuidado de la vida, todos y todas con una fuerte vocación de servicio”.

En este día de la enfermera y enfermero no existe mayor reconocimiento que ver la pronta recuperación de los pacientes, ya que ese resultado refleja el esfuerzo, la entrega y la vocación del personal de enfermería.
La celebración se vive trabajando con la satisfacción de contribuir a mejorar la salud y la vida de las personas.