• EL PANORAMA político para el estado de Hidalgo sin duda tendrá un giro interesante en las líneas que rigen la política estatal, tras la salida del coordinador de los senadores de Morena, Adán Augusto López Hernández, quien en medio de una serie de señalamientos, desencuentros con grupos internos del mismo partido e incluso con la prensa nacional, decidió retirarse bajo la encomienda de atender la cuarta circunscripción, considerada una de los más importantes para la operatividad del centro y sur del país.
• Con esto se espera un reacomodo de posiciones de manera interna a nivel nacional que influirá sin duda en los grupos estatales y regionales, sobre todo de quienes son cercanos al ex senador, como es el caso del Senador Cuauhtémoc Ochoa, quien se sentía respaldado por López Hernández para competir contra el grupo encabezado por el Gobernador del Estado, sobre todo en la carrera por buscar la candidatura a la gubernatura.
• Ya anteriormente cantaban victoria los simpatizantes de Ochoa, al considerar que de esta manera podrían contar con el respaldo de una figura que es cercana al ex presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, pero no se puede dejar de lado que la relación que ha prevalecido y que en este momento tiene más peso, es la del gobernador Julio Menchaca y la presidenta de la república Claudia Sheinbaum.
• Por tanto es más que evidente pensar que el Senador tendrá que buscar otra línea alterna o sentarse a negociar, lo mismo que quienes se habían refugiado en él, como es el caso del grupo Badillo quienes arropados por las siglas del Partido Verde Ecologista, pretendían sostenerse como aliados de la 4T, y de esta manera impulsar a Ochoa desde la huasteca, pero derivado de la situación actual que enfrenta el líder moral, el ex alcalde Raúl Badillo, al ser llamado a comparecer por una investigación en su contra, el proyecto parece no estar en su mejor momento.
• Hay que mencionar que aunque en la Huasteca el grupo Badillo considera tener control del Partido Verde, no son los dueños del partido como ocurrió con el PES, y finalmente existe una dirigencia estatal que responde a los intereses de la dirigencia nacional, la cual mantiene los acuerdos con la presidenta y con los partidos Morena y Partido del Trabajo, por lo que se entiende que se alinearán con las decisiones que se tomen bajo esa línea.
• En el caso del grupo Universidad, que se mantiene bajo el respaldo del Partido del Trabajo, el llamado grupo de los Sosa, aún cuando han buscado reagruparse y mandar una señal de que se mantienen activos, lo cierto es que ha quedado comprobado que terminaron perdiendo ganando, es decir, en el pasado proceso electoral se hicieron de varios Ayuntamientos, respaldados por grupos políticos locales que decidieron darle contra a Morena, pero que finalmente terminaron regresando o sumándose, lo que ha ido provocando una descapitalización.
• En el caso del Partido Acción Nacional, ha buscado capitalizar los espacios que tiene, desde posiciones como regidurías y alcaldías, y aunque mantienen una postura de oposición hacia la línea del gobierno estatal, en el caso de los alcaldes han tratado de cuidar las formas para poder trabajar de manera coordinada, como es el caso de Tlanchinol, mientras que en Xochiatipan, se ha cuestionado la lealtad de la alcaldesa.