Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- “Hace unos años, por voluntad propia, decidí dejar de militar en el Partido Acción Nacional (PAN), no obstante, siempre he sostenido que tuvo y tiene todavía, como institución política, que darle mucho al país, pero, también he señalado las malas prácticas de sus dirigencias, lo cual ha sido el motivo de las debacles electorales que ha tenido”.
Lo anterior fue expresado por el exmilitante y excandidato a la diputación local del partido blanquiazul, Salatiel Domínguez Flores, quien subrayó que desde que cierto grupo asaltó la dirigencia no ha dejado de succionar de la ubre, por así decirlo, con malas prácticas, para seguir viviendo de ello, ya que no saben hacer otra cosa.
Al inquirirle si considera que la dirigencia estatal se ha tornado en un círculo vicioso, enfatizó que basta ver quienes han ostentado los cargos más importantes los últimos tiempos, para que la respuesta salte a la vista. Sin embargo, añadió, lo rescatable es que hay muchos militantes que todavía creen en la institución y desde hace mucho tiempo están esperando a ser llamados, lo cual consideró no sucederá, “porque para regresar a su casa los verdaderos dueños la tienen que encontrar como estaba, limpia, para abrirle la puerta a la ciudadanía”.
Asimismo, comentó que conoce y admira a muchos militantes que son de profundo respeto, pero, lamentablemente no son los que están al frente, porque no le conviene a los que están usufructuando la franquicia y no la van a soltar.
A pregunta expresa, aseguró que, Acción Nacional tiene una plataforma ideal para el país, lo malo es que no tiene a las mejores personas desde hace muchos años en el timón, quienes han llevado a la deriva al instituto, lo han convertido de ser una opción, como decía don Manuel Gómez Marín, en el último reducto de sus ambiciones personales.
Para finalizar, Domínguez Flores advirtió que, debido a los últimos resultados electorales hay un riesgo técnico de que Acción Nacional pierda el registro, precisamente por la reducción en los números que requieren las autoridades electorales, pero, ese peligro es para todos los partidos, incluso el oficial, que ha tenido mucho desgaste debido a que el ciudadano ya está harto de las mismas malas prácticas y está buscando nuevas expresiones.