Huejutla, Hgo.- Refiriéndonos a la Región Huasteca… es una planicie de color verde; con pintorescos paisajes; idílicos atardeceres; un acentuado folklor y una singular historia de abundantes hazañas que deben conocer las nuevas generaciones.
Respecto a sus habitantes, propiamente étnicos, son llamados huastecos y actualmente habitan de manera predominante en los mágicos valles de Aquismón; Tlamaya; Tanlajás; Huehuetlán; Tamapatz; Tampamolón; Tancanhuitz; Tancuayalab y Tanquián, del Estado de San Luis Potosí.
Según crónicas históricas, Huejutla fue fundado por individuos de la etnia huasteca entre los años 200 a. C, y 800 d. C., como resultado de la expansión de la Huaxtecapan hacia el sur, ya que su nombre original proviene de voz huasteca, “Tamsobtocoy”, que en idioma español significa “lugar en donde abundan los sauces”. Los nombres de sus poblaciones siempre iniciaban con las sílabas “tam” y “tan”, cuyo significado es “lugar”.
Siguiendo las huellas huastecas en la región, al parecer llegaron hasta el pie del histórico “Peñón de Yahualica”, concretamente al poblado de Tlalchiyahualica, en donde hay una pirámide de construcción netamente huasteca, con taludes de laja y piedras que fueron magistralmente amontonadas.
En una parcela aledaña a la pirámide, en el mes de octubre del año 2010, unos albañiles que excavaban para construir una vivienda en el Barrio Atlajteno (que significa a la orilla del arroyo), encontraron una osamenta prehispánica de seis adultos y un infante, evento que la “Revista Trapiche” publicó con el título de “Sorprendente Hallazgo”.
Manifiesta textualmente el artículo… “Los trabajadores encontraron una olla de barro de considerables proporciones, recubierta con un utensilio de forma discal y trípode, ambas piezas de características prehispánicas, en el interior de la arcaica vasija fue descubierto un cráneo y huesos que por sus tamaños se supone que pertenecieron a un niño; y una cabeza de perro labrada en piedra parecida a un juguete; y así mismo dos finas y filosas hojas de obsidiana; y un pequeño recipiente similar al discal trípode que cubría la olla…”
“…Agregaron los albañiles, que posterior al primer descubrimiento óseo, fueron también localizados cráneos de personas adultas – en un aproximado de seis-, despedazados por el transcurso del tiempo, de igual manera huesos enterrados y dispersos en el radio que habían trazado para edificar la vivienda, por lo que decidieron dar parte de inmediato a las autoridades del municipio…”
“… Informado del hallazgo el Presidente Municipal, César Herrera Lara, acudió pronto al sitio y ordenó al titular de Seguridad Pública Municipal, Ramón Hernández Bautista, que avisara a las autoridades competentes, por lo que personal de la Procuraduría del Estado acudió a dar fe del descubrimiento…”
“… El hallazgo de la osamenta y una considerable cantidad de fragmentos de recipientes de barro, también al parecer precolombinos, se efectuó aproximadamente a trescientos metros de distancia de una pirámide de características huastecas, en cuyo perímetro se presume hubo un importante asentamiento, por lo que se deduce, por la gran cantidad de huesos encontrados, que el sitio pudo ser un panteón prehispánico…”
“…Manifestaron los lugareños que en el año 2006, un antropólogo, cuyo nombre dijeron no recordar, posterior a un exhaustivo estudio en el sector dictaminó que en la cercanías de la pirámide existente, se encuentran enterradas diez más de características similares, por lo que a consecuencia del hallazgo de la osamenta y vasijas también se le informó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien envió personal…”
Se presume que las diez pirámides restantes a las que se refería el antropólogo podrían ser las de “Xuchitlán” (lugar de las flores), vestigios o montículos aún no explorados que se encuentran en una alta meseta que está más allá de la cabecera municipal, por lo que no podrían ser de arquitectura huasteca, sino metzcas-nahoas.
En los albores de la Conquista, en el territorio que hoy ocupa el Estado de Hidalgo, había en la Región de la Sierra un asentamiento de valerosos guerreros, el pequeño Señorío de Metztitlán, el cual no obstante las múltiples incursiones de los mexicas para conquistarlo siempre fue un reino nunca sujeto hasta que llegaron los españoles.
Para defender su provincia siempre estaban pertrechados y dispuestos, que comprendía los actuales municipios de Metztitlán (en donde se centraba su poderío); Metzquititlan; Zacualtipán; Tianguistengo; Xochicoatlán; Molango; Iztacoyotla (ahora Juárez Hidalgo); Tlahuiltepa; Tlanchinol; Tepehuacán; Lolotla; Calnali; Huazalingo; Yahualica; Xochiatipan e Ilamatlán, hoy del actual Estado de Veracruz.
Para contener a los chichimecas-pames tenían una guarnición en el pueblo de Xilitla, que estaba situado en lo último del territorio. Para defenderse de las tribus huastecas tenían una fortificación en el fronterizo poblado de Yahualica, cuyo peñasco era prácticamente una fortaleza infranqueable, aunque en realidad no era para defenderse de las huestes huastecas que siempre fueron sus aliados en las guerras contra los invasores mexicanos, sino del Señorío de Huexotla (Huejutla), que fue conquistado por Ahuitzol en 1487.
Debido a que el Señorío de Metztitlán era de descendencia nahoa, algunos historiadores afirman que el nombre de Yahualica se deriva de voz nahua “ayahuitl” (neblina) y “calli” (casa), significando “casa de niebla”. Está hipótesis tiene su fundamento debido a que el pueblo se encuentra enclavado en plena serranía y a gran altura sobre el nivel del mar, lo que ocasiona que constantemente haya niebla.
Otra conjetura de Yahualica y quizás la más acertada, es que el nombre, también de voz nahua, sea “Ayahualica”, de “atl” (agua), “yahualli” (círculo), cosa redonda o que rodea, “can”, locativo, por lo que el significado sería “lugar rodeado por el agua”. Y en efecto, el río cercano llamado Yahualica parece que rodea al pueblo. El cronista Gabriel Chávez, en su “Relación de la Provincia de Metztitlán”, escrita en el año de 1579, manifiesta que la palabra Yahualica es adulteración de la voz Ayahualican, nombre primitivo que confirma el significado expuesto.
Considerando que Yahualica era súbdito de los metzcas-nahoas, es acertado afirmar que las huellas indelebles del asentamiento huasteco en la región llegaron hasta el pueblo de Tlalchiyahualica, al pie del histórico Peñón de Yahualica, cuya pirámide lo confirma.
Por Salvador Altamirano