- Sugieren vecinos colocar sobre el redondel una estatua, que podría ser la de un hombre laborando en una fragua; la del arquitecto-albañil que construyó la histórica Atalaya del Reloj Público o en su defecto, la de un gallo, cuya canto alude en uno de sus huapangos don Nicandro Castillo.
Huejutla, Hgo.- Habitantes del tradicional Barrio de Tahuizán, expresaron su deseo para que se otorgue mantenimiento a la glorieta, la cual desde hace tiempos prácticamente se encuentra en abandono, con monte crecido en el redondel, el piso cortado, disparejo y la tapadera del drenaje inmediato hundida.
Quienes solicitaron que sus nombres no fueran revelados pero están bien identificados, rememoraron que hace dos o tres años habían en el sitio unas bancas, en las cuales los vecinos solían sentarse por las tardes a platicar, pero desafortunadamente unas fueron robadas y otra la tiene en resguardo el delegado municipal.
Especificaron que Tahuizán, por ser uno de los barrios originales de Huejutla, sus vecinos aún preservan costumbres de antaño, de pueblo chico, como es salir en tardes y noches calurosas a conversar entre ellos en las banquetas o sitios públicos, como la glorieta, por lo que exhortan a que se vuelvan a colocar las bancas.
Agregaron que de igual manera, para darle más énfasis al histórico lugar, sería oportuno que sobre el redondel se colocará una estatua alusiva a su gente, que podría ser la de un fragüero, que era el oficio que distinguía al sector; la del arquitecto-albañil que edificó la Torre del Reloj Público o en su defecto la de un gallo, que alude en uno de sus gustados huapangos don Nicandro Castillo.
Para concluir, comentaron que simultáneo a ser Tahuizán uno de los barrios originales, el sector ya existía desde la prehispánidad, ya que en las crónicas históricas se cita a un poblado llamado “Tavizán”, inmediato a Tamzobtocoy o Tantocoy, nombres indistintos del Huejutla primitivo.
Por Salvador Altamirano