- Prácticamente es un “monumento” nacional, fue construida para conmemorar el primer centenario de la Independencia.
Huejutla, Hgo.- El profesor Gildardo Montaño Espinoza, nieto de Andrés Montaño Ramírez, arquitecto – albañil que en el año de 1906 diseñó y supervisó la construcción de la torre del reloj público, exhortó a las autoridades municipales a preservar la construcción, ya que es parte -enfatizó-, de nuestra historia.
Especificó que las nuevas generaciones deben de tener conocimiento, por lo que hay que sustentarlo en la historia de la región, que la torre del reloj público prácticamente es un “monumento” nacional, ya que se edificó por mandato de Porfirio Díaz, en ese entonces Presidente de México, para conmemorar el primer centenario de la Independencia.
A pregunta formulada, recalcó que al observar la torre siente bastante orgullo, porque fue uno de los varios legados arquitectónicos que dejo su abuelo, quien en aquellos pretéritos años era el arquitecto de la Villa de Huejutla, ya que también existen otras construcciones, entre ellas, algunas casas.
Agregó que su abuelo era tan capaz, que las autoridades le determinaron cuatro años para terminar de construir la torre, cuyos trabajos iniciaron en 1906 y deberían de concluir en el año de 1910, para inaugurarla el 15 de septiembre fecha en que empezó la transcendental gesta de Independencia, pero él la terminó en dos, por lo que se inauguró en 1908.
Para finalizar, Montaño Espinoza refirió que en torno a la construcción de la torre del reloj monumental de Huejutla hay mucha historia que rescatar, ya que generalmente se habla de lo que es el monumento, pero no de los albañiles que contribuyeron con la mano de obra, y tampoco de quienes proporcionaron los materiales ni de quién fue el diseñador.
Por Salvador Altamirano