Huejutla, Hgo. – El Sistema Educativo ha extraviado los Consejos Técnicos Escolares (CTE) a través de guías poco coherentes a las necesidades escolares, consiste más en rendir datos, hoy con modalidad virtual se reduce el análisis, los acuerdos, las buenas intenciones de trabajar en colegiado; señala el maestro de Educación Básica, Moisés Fayad Islas.
Detalla que la falta de conectividad en el grueso del alumnado hace poco democrático el espacio escolar ‘la empatía no es suficiente, es necesario la reflexión, es fundamental el enfoque de las asignaturas para orientar la práctica docente, lo cual los padres de familia en su mayoría no conocen, (en ocasiones ni los maestros) lo cual hace monótona, rutinaria, sedentaria, agotadora y poco congruente con la realidad de los niños. ¿A quién se le ocurrió en éste tiempo vincular las 6 u 8 asignaturas, para integrar un solo producto para los niños y evitar separar el conocimiento?
Seguidamente, subraya que es necesario partir de la necesidad de los maestros de grupo, de las miserias de profesión faltas de argumento; a manera de ejemplo: que los niños más que toma de lectura para evaluar; cómo hacer o ilustrar en éste quehacer.
“Como favorecer la creación de textos propios (hacer a un lado la gramática y los buenos trazos) que fluya la escritura, gastar el lápiz; en matemática, es necesario retomar el razonamiento a través del uso de la regla, el compás y otros instrumentos que permitan construir medidas para representar problemas”.
Añade que la actualización lejos de lo formativo se convirtió en espacios de certificación y acreditación para justificar logros alcanzados por el sistema educativo.
“Con la creación de la modalidad a distancia a través de la tecnología se creyó en un éxito rotundo, cuando en realidad son acercamientos e indicios de cumplir con el trabajo académico sobre todo en lo reflexivo, (como se aprende) porque es de reconocer imperan los conceptos, el saber sigue robando al saber hacer”.
Considera elemental analizar cómo trabajar emociones cuando los niños permanecen encerrados, sólo escuchan a diario los pregones de fierro viejo, el gas, la ambulancia en apuros, las motos a toda prisa “sin duda aquí entra el rol de los mejores educadores en tiempo de pandemia: los padres de familia, reproductores de ideas generadas por otros pensamientos quizá cerca o lejos de las posibilidades de los niños”.
Reconoce que no todo está echado a perder, hay buenas intenciones, proyectos; pero no suficiente para decir que el alumnado alcanzó metas deseadas o prácticas exitosas.
“Es decir, habrá reflejo en un tiempo prudente, los niños, adolescentes y jóvenes han dejado un vacío importante en su formación integral, la socialización de ideas, las dudas, la expresión de pensamiento ante otros”.
Moisés Fayad, define que, si los Centros escolares se tienen que limitar a aplicar normativas para todo el país, o para todo el Estado, difícilmente podrá haber progresos en las formas de educación.
Por tanto, expone que es necesario partir de necesidades de los educadores, a modo de ejemplo: un diplomado relativo a lenguaje, matemáticas, ciencias; aprovechar el tiempo en cuestiones formativas, como bien decía en la formación docente, el maestro Juventino Lara Pardo, jóvenes vayan a sus comunidades no a combatir sino a compartir la ignorancia, porque el trabajo escolar requiere de argumentos y buenas acciones.
Por Enedino Hernández/Zunoticia