Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo. – Refieren las crónicas históricas, que las moliendas de la caña de azúcar tienen más de 500 años de antigüedad, cuando dicho cultivo fue introducido en México en la época de la colonización española, en 1519; estableciéndose el primer trapiche en 1524 en el Estado de Veracruz.
En las moliendas, ya casi desaparecidas, se elabora el piloncillo, un producto natural sólido, obtenido por la concentración del jugo de caña, clarificado en todas las presentaciones en que se vende el producto.
Al respecto, Pedro Santiago, de 63 años de edad, refirió que hace muchos años, en la región de Chicontepec y Benito Juárez, Veracruz, aquí cerquita de Huejutla -dijo-, en los meses de febrero y marzo, habían muchas moliendas que se distinguían por su gran producción de piloncillo, las cuales han desaparecido de manera paulatina por la merma de la venta del producto.

Agregó que, antes por tradición en los hogares rurales de la región, el café se endulzaba con piloncillo, ya que el azúcar por ser refinada se consideraba dañina, sin embargo, poco a poco fue supliendo al pilón.
Para finalizar, subrayó que la molienda en tiempos ya idos fue el “corazón de la industria azucarera y alcoholera”, cuyos trapiches, aunque rústicos, eran muy atractivos, por lo que es una lástima que se encuentren en extinción.