Por Enedino Hernández/Zunoticia
Huejutla, Hgo. – Durante todo este tiempo de “adviento” que es de una total preparación y con la realización de las tradicionales posadas, la iglesia católica se prepara a consciencia para celebrar próximamente la Navidad, así lo señala el Obispo de la Diócesis de Huejutla de Reyes, José Hiráis Acosta Beltrán.
Dijo que previo a la celebración de la Navidad, durante el novenario, se reza el Santo Rosario y se lleva a cabo las tradicionales posadas, con los cuales se recuerda que a la Virgen de Guadalupe y San José antes de que María diera a luz, buscaron un lugar para que naciera el niño Jesús, ya que no estaban en su tierra, estaban en Belén, lugar al que fueron para empadronarse.
Subraya que Jesús nació en un pesebre, el Rey del universo nació pobre, tomó la condición de ciervo pasando por uno de tantos, no hubo lugar para él en las posadas; pasaron por una situación difícil para buscar un lugar en donde quedarse para el nacimiento, y finalmente solo encontraron un pesebre.
José Hirais Acosta Beltrán, detalla que recordar el proceso de las posadas es abrirle el corazón a Cristo Jesús, para que nazca en nuestros corazones, y esos signos bonitos de los villancicos significan la alabanza a San José, a la Virgen María, personas de fe y esperanza que nos animan en nuestra vida de fe.
Expone que las piñatas significan el recuerdo que los misioneros llegaron a México, los Agustinos y los Franciscanos, y ellos enseñaron que, al no poder hablar el idioma de estas tierras, pues enseñaron que la gracia de Dios cae cuando se lucha y se esfuerza por buscarla; el madero con que se le pega a la piñata es el signo del esfuerzo de la lucha por vivir buscando a Dios y su gracia se derrama con dulces y todo lo que contiene la piñata.
Asimismo, expone que originalmente la piñata tenía 7 picos, que representan los 7 pecados capitales y la lucha del ser humano es en contra del pecado, son 7 los capitales, sin embargo; son muchos los pecados a los que estamos tentados a caer y tenemos que luchar constantemente para evitar el pecado.
Concluyó pidiendo a todos los fieles católicos que celebran estas actividades religiosas para que guarden puntualmente cada una de las medidas preventivas que recomiendan las autoridades con motivo de la contingencia sanitaria, como es el uso del cubrebocas, el gel antibacterial, lavarse las manos con agua y jabón, y sobretodo mantener la sana distancia.