2026-02-02 23:30:06
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La Fiesta de Muertos o Mijkailjuitl

Por Enedino Hernández/Zunoticia

Huejutla, Hgo. – “La región huasteca no tan solo es rica por sus recursos naturales sino también por sus manifestaciones culturales que han dado origen a nuestra identidad, han dado origen al raigambre de nuestra mexicanidad, la cual transportamos con orgullo en nuestros pensamientos y corazones; la ponemos en práctica en nuestro quehacer cotidiano para mantenerla siempre viva, tal y como es la tradicional Fiesta de Muertos o Mijkailjuitl” señaló el profesor Mario Villegas Cortázar, maestro jubilado, intérprete, traductor y evaluador en el ámbito de procuración y administración de justicia.

Expone que, una de las manifestaciones más bellas que año con año venimos celebrando es la Fiesta de Muertos, desde antes de la llegada de los españoles, es decir, desde que estaban los pueblos mesoamericanos, y que en el período de la conquista o colonización se intentó con insistencia su desaparición.

Pero, pero gracias al arraigo que había adquirido esta celebración entre nuestros hermanos indígenas, los españoles no lograron desaparecerla, al contrario, tuvieron que fusionar sus fiestas dedicadas a los santos de San Miguel, San Lucas y San Andrés con la fiesta de los pueblos originarios, que a través de ésta veneraban a sus seres queridos ya fallecidos, ya que de acuerdo con su cosmovisión o la forma de entender la vida y la muerte, creían que los muertos regresaban cada año, cuando el Miktlantekojtli o el rey de los muertos les daba permiso para venir a esta tierra a convivir con sus familiares.

“Nosotros como parte de esta generación que nos ha tocado vivir en estos tiempos, seguimos valorando, respetando su entender del mundo, a través de esta celebración que hoy nos mantiene juntos en este bello lugar para hacer lo propio, es decir, engrandecerla con el ritual correspondiente y así también darle continuidad a esta Fiesta de Muertos, la fiesta de nuestros abuelos, la cual también es nuestra fiesta” señaló.

Como es tradición, la gran mayoría de los huastecos, sobre todo de las comunidades, preparan con mucha anticipación y gusto esta fiesta, iniciando con la siembra de la flor de muerto, mejor conocida como sempoualxochitl o mijkajxochitl, en el mes de junio; posteriormente, el 29 del mes de septiembre, día de San Miguel, se hace la primera ofrenda en honor a los difuntos, primera llamada o invitación; más tarde se hace una segunda llamada a través de otra ofrenda, el 18 de octubre, día de San Lucas y por último, ya los días de fiesta que es cuando se realiza con mayor auge, es a partir del día 30 de octubre con la construcción de vistosos arcos y altares en cada casa.

Añadió que, los arcos adornados con palmillas y flores de sempoualxochitl simbolizan a la vida y la muerte, de acuerdo con la cosmovisión indígena, representa la constelación de los trece cielos. También se utilizan las flores de mano de león de color morado. En algunos municipios los arcos son curvos y en otros los hacen rectangulares; así como en varios lugares los adornan con palmilla y flores; y en otros sólo utilizan flores. En la mesa del altar se colocan las velas sobre objetos de barro cuyas figuras son: caballitos, toritos, aves; además colocan ollas de agua, pan, dulces, tabaco, comida para niños, sin picante y tamales. 

En el fondo del altar colocan retratos de familiares fallecidos, así como algún santo. También les ofrendan prendas de vestir, para los hombres calzón y camisa de manta, sombrero, huaraches, morrales; Para las mujeres enaguas y blusas, aretes, gargantillas, listones, entre otros accesorios. El 31 de octubre con la ofrenda de comida propia para niños que han muerto y cuyos espíritus han venido de visita.

Seguidamente, indicó que, el primero de noviembre se ofrenda en honor a los muertos adultos, para su venida, antiguamente se anunciaba con el sonido del caracol marino, hoy en día y en algunas partes se hace con el repique de campanas; se les recibe con la quema de cohetes y se les espera con mucha comida: tamales, chocolate, pan, frutas, entre otras cosas que en vida les gustaba comer o beber.

 “En esta ofrenda se quema el copal que expide un olor muy agradable, sirve para que los espíritus puedan transportarse hasta el mundo terrenal, así llegar al hogar donde vivieron y están sus seres queridos, quienes salen a esperarlos, hacen caminitos de flores para que las almas o espíritus conozcan cómo llegar y regresar.

Con relación a las ofrendas, generalmente las realizan mujeres de mayor edad en cada casa, sobre todo las abuelitas, en caso de que no hubiera entonces la madre de familia. Estas ofrendas son rituales que se llevan a cabo con mucha solemnidad, ya que la persona encargada de realizarla, lo hace con devoción, respeto y  humildad, con el sahumerio o copalero encendido en mano, se hace mención de los familiares fallecidos e invitan a que pasen a disfrutar de lo que hay en el altar y frente a él. Al término de este ritual, la persona que ofrendó, invita a los presentes a que pasen a comer o tomar de lo que hay” señaló.   

Más adelante, indica que en el momento de tomar los alimentos, antes de llevar el primer bocado de comida, se debe tirar o depositarlo suavemente en el suelo, así también de lo que se bebe, como una forma de invitar a los espíritus visitantes para que disfruten de la ofrenda que se hace en honor a ellos. Otra de las costumbres que se practican en estas fiestas, son las visitas de familiares y amistades a quienes se aprecian, se reciben con mucha alegría, ya que ellos representan a los muertos.

Para el 2 de noviembre es la gran despedida o Tlamakaualistli, en este día se lleva la ofrenda al panteón. También se visitan a los padrinos a quienes se les lleva una ofrenda, si es ahijada, la lleva en canasta, y si es ahijado entonces en un morral, los padrinos reciben a sus ahijados con pequeños obsequios.

Para finalizar la Fiesta de Muertos, se hace la última ofrenda el 30 de noviembre, día de San Andrés y con el desbaratamiento de los arcos o Tlaxoleualistli, de los cuales, las flores que se utilizaron se guardan para la próxima siembra que será para el otro año.

Mario Villegas Cortázar, mencionó que la Fiesta de Muertos o Mijkailjuitl, es una fiesta que se hace en honor a los muertos. “Hoy en día hemos adoptado la palabra Xantolo como una imposición de la cultura occidental, palabra proveniente del latín Sanctorum que significa Todos los Santos”.

Por lo tanto, la deformación de Sanctorum a Xantolo, se debe a que en el náhuatl no existe la “r”. Además, la Fiesta de Muertos nada tiene que ver con el temor a las brujas, fantasmas, monstruos o Halloween, creados por otras culturas. 

Nuestra fiesta está llena de colores, sabores, música, danza, alegría. La celebración de la Fiesta de Muertos o Mijkailjuitl es algo grandioso y bello, ya que al celebrarla estamos reafirmando nuestra identidad mexicana, promovemos la preservación, fortalecimiento de las raíces que nos dieron origen de ser orgullosamente mexicanos; es también apreciar y respetar la cosmovisión o la forma de entender del mundo de los pueblos mesoamericanos o de nuestros abuelos.

Concluyó que celebrar la Fiesta de Muertos o el Mijkailjuitl en este 2022, representa una magnífica oportunidad para convivir con nuestros familiares, amistades y vecinos del lugar, así también nos motiva a predicar con el ejemplo, para que los jóvenes de hoy, así como las generaciones venideras, sigan celebrando con mucho entusiasmo esta hermosa herencia cultural que es la Fiesta de Muertos o Mijkailjuitl… ¡Felices Fiestas de Muertos 2022!

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