• Los programas sociales del gobierno del estado, son el atractivo del campesino indígena que busca ser beneficiado de algo que no construye más que satisfacción básica, que de entrada es muy importante pues cumplimenta el cruce de información con el Programa Federal Bienestar, pues van de la mano, lo que muchos ciudadanos que asistieron a obtener un folio ahora, tendrán que aceptar una respuesta de aprobación o no aprobación, ese será el sentir, en Huejutla tres mil novecientos ciudadanos llegaron por su folio.

• Lo que no han dicho es cómo será esa aprobación o rechazo del individuo que busca satisfacer necesidades básicas que se supone es el objetivo, pues algunos doble o triplemente beneficiados ya no tendrían que trabajar, pues con eso alcanza para las familias… y las caguamas.
• Sin ser pesimistas, porque la bondad del espíritu del gobierno trae como consecuencia un objetivo fundamental de mejorar las condiciones de subsistencia alimentaria, y de entrada habremos de aceptar que el dinero del gobierno federal y estatal por primera vez va directo y de regreso al pueblo; lo anterior levanta ámpula por los críticos del sistema que, por supuesto, no todo es color de rosa, aún hay errores de logística pero la intención central es clara.
• La transformación no es el dinero, esa va a llegar como iniciativa social, nuestros diputados locales y federales, alcaldes los funcionarios andan en otro momento adverso al sentir del pueblo, si bien los programas ayudan, si bien las mejoras de servicio médico serán un gran paso, también que la inversión en infraestructura pública, saneamiento, pero olvidan el tema central, el desarrollo económico; tiene que existir con tanta fuerza cultural una ruta digna para que los saberes del pueblo terminen generando una forma digna haciéndose de economía.
• Hace falta libertad, imagine, en Atlapexco las costureras terminan en ventas de sus productos a un tercero que les da precio de hambre y revenden en el mercado de Pachuca o nacional su trabajo de cuyo favor alguien más sale ganando, bueno hasta premios Internacionales les dan y los ponen en pasarelas falsas.
• En Huejutla el orgullo huasteco que son las enchiladas, un particular concentra a mujeres para hacer canastas de enchiladas y otras mujeres venden estas canastas con el producto monopolizando los espacios y con un día de sueldo por cada canasta los ganones se llevan 3 mil 500 pesos diarios.
• Como esto, tenemos artesanías con coyotaje y demás trabajos de las comunidades, como comales, barro trabajado y terminan regalando porque ellos no tienen un escaparate comercial acreditado, que debería ser prioridad del gobierno del estado y los gobiernos municipales.
• Pero si los alcaldes fomentan el coyotaje o toda la vida han sido parte de sacar ganancia con la creatividad y pobreza del pueblo, ahora nos van a vender que ya cambiaron porque son de otro partido y fueron purificados por la gracia del nuevo momento político.