Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- La carne en tasajo o cecina, es el resultado de un proceso complicado de preparación, ya que se filetea la pieza muy delgada, se voltea y se va extendiendo, la tira puede alcanzar de diez a doce metros de largo, después se sala la carne de ambos lados y se cuelga para exponerla al consumidor.
No obstante que la cecina es uno de los elementos preponderantes del “platillo huasteco”, representativo de la región, manifiesta Reyes Hernández Núñez, con una experiencia de 30 años en el oficio de carnicero, cuyo espacio de trabajo es el Mercado Municipal, que, por lo laborioso del proceso y el desperdicio en el mismo, la carne en tasajo o cecina es una tradición gastronómica que se encuentra en riesgo de extinción.
Especificó que, aunado al desperdicio de carne, otro de los motivos es el costo de adquisición, ya que el kilogramo de carne fresca se cotiza en $200.00 y uno de cecina oscila entre $280.00 a $300.00 pesos, por lo que las amas de casa prefieren comprar bistec o carne molida.

Así mismo, comentó que, porque el consumidor ya no requiere, al menos mucho, las menudencias de la res, como hígado, tripas y panza, entre otras, lo que genera pérdidas, la mayoría de tablajeros de Huejutla prefieren no matar, sino comprar la carne en canal que traen de otras latitudes de Hidalgo o del país.
Para finalizar, subrayó que la cecina es un elemento vital en la dieta del ser humano, en especial de los deportistas, ya que por su alta dosis de proteínas es necesaria en el proceso de regeneración muscular, por lo que es una lástima que se esté prescindiendo de su consumo.