- El secretario de Seguridad Pública del Estado de Hidalgo Salvador Cruz Neri, el alcalde Senón Navarro Morales, regidores y síndico, policía estatal y funcionarios municipales, bomberos de Hidalgo, llegaron a la comunidad para recorrer la zona afectada.
Por Moisés Medrano/Zunoticia
Yahualica, Hgo.- Autos y motocicletas arrastrados por la fuerza del agua, una purificadora de agua que se llevó la corriente, un alambique dañado, dos talleres de carpintería, una inversión de materiales para construcción, arena y grava que desapareció, salas, comedores, roperos, televisores, colchones, ropa, un sistema de drenaje, un sistema de agua, clínicas inundadas, niños, ancianos y enfermos mentales por fortuna salvaron la vida; es solo parte de las historia que Zunoticia levantó en el recorrido por calles de El Arenal.

El secretario de Seguridad Pública del Estado de Hidalgo, Salvador Cruz Neri; el alcalde Senón Navarro Morales, regidores y síndico, policía estatal y funcionarios municipales, bomberos de Hidalgo, llegaron a la comunidad para recorrer la zona afectada.

Desde la carretera Mecatlán al entronque a Santa Teresa, los montículos de piedra y lodo aparecen, una gran abertura sobre la carretera que se aprecia como un rompimiento gigante en una caída de agua que dejó un gran hueco.

49 familias y 119 afectados dice el delegado Cutberto Herrera, quien hace un llamado a las autoridades federales, estatales y municipales para sumar esfuerzos y poder resolver el difícil problema que enfrentan, asegura no tienen agua potable además de que está contaminada porque el drenaje reventó y esto generó daños estructurales que provoca que se salgan las aguas negras contaminando el agua que utilizan para el uso diario.

Dijo que hay muchos daños a casas habitación, que existen afectados porque perdieron todo, desde electrodomésticos, muebles como mesas, colchones, animales de corral, cerdos, pollos.

Asegura que el arroyo que pasa por el pueblo en dos vertientes en la parte de arriba y en la parte baja, al perder su cauce en la parte de arriba se fue por entre las casas y las calles, lo que generó daños estructurales en muchas viviendas a las que les entró agua y lodo, de las que por fortuna muchas familias pudieron sacar a ancianos, niños, mujeres e incluso algunos enfermos mentales.

En el recorrido que hacemos casa por casa encontramos lágrimas, escenas de desesperación, impotencia e incluso algunas historias de cómo estuvieron a punto de perder a un hijo, un anciano, y cómo sacaron a algunos hombres de edad o mujeres discapacitadas, a los que pudieron ayudar a tiempo.
Historias hay muchas, Natalia Cedillo Sánchez nos revela con lágrimas en los ojos lo difícil que es haber perdido todo, que el agua entrara a su domicilio con lodo, le mojara colchón le dañara el refrigerador, su pequeño ropero, se llevara sus mesas, sillas y arrastró las pocas pertenencias como su cocina, que quedó destruida y su horno de barro.
En vísperas de la fiesta más importante de la Huasteca Hidalguense que es Xantolo, apenas hace unos días se inició el ritual de siembra de la semilla, para la cual la compra y engorda del cerdo es un ritual muy sentido para las familias porque es un proceso que celebran para satisfacer un sentido momento, que esperan en lo denominado Xantolo, para celebrarlo con sus familiares que se adelantaron, pero ya no hay pollo, ya no hay cerdo, y ya no hay nada en la casa, sólo la esperanza, que los mantiene de pie.
Sentado en un rincón del corredor Don Fermín Barrera mira como su casita es limpiada por parte de elementos de seguridad pública Estatal, municipal y funcionarios del ayuntamiento de Yahualica que realizan una limpieza de su casa anegada de agua lodo y afectaciones a sus electrodomésticos, dice su cama está mojada -como muchos de los vecinos- sus electrónicos dañados, -como a muchos de los vecinos- y no tienen manera de tener agua o alimento, su caballo que es su compañero lo tiene amarrado y dice se le perdieron tres monturas, se las llevó el agua, son las historias con las que entramos a la intimidad para conocer a los seres humanos al momento del dolor y de la desesperación que viven algunos vecinos del Arenal.
Cristina Olivares es otra historia, narra la difícil situación que vivió en la que se perdió todo, incluso el taller de carpintería en el que su marido obtiene dinero para vivir dice con lágrimas en los ojos que se quedaron sin el taller, ya no hay manera de recuperarlo pues se llevó el agua toda la madera y herramientas y algunos aparatos con los que contaban para, ahora, -dice tallándose los ojos- no saben cómo le van a hacer pero acepta van a salir adelante. Le da pena que la veamos llorar, evade la cámara, pero ella tiene fé de que el creador es grande.
Lázaro Guzmán es un ciudadano de más de 40 años, tiene esquizofrenia, el letrero en su puerta dice “Cuidado, no se acerque, si lo hace es bajo su responsabilidad”.
Asegura el delegado que la mamá del joven salió corriendo de su casa por el agua, que le preguntaron por Lázaro y ella dijo que estaba en su cuarto y le decían si lo iban a sacar, pero no tienen la llave de su cuarto.
Se trata de un cuarto de 4 por 4 y un área de baño, cuenta con barrotes como cárcel, de cama tiene blocks, no hay cama al interior, vive encerrado porque según es peligroso, pero tuvimos una charla, dice que no es peligroso, invita al reportero a grabar al interior como vive, son visibles las condiciones infrahumanas y solo una bañera con agua limpia, no pudimos hablar con su madre, lo único que se pudo constatar era que no hay cama al interior del cuarto y los barrotes lo hacen parecer cárcel.
Una playera como camisón y está desnudo de su cuerpo en la parte inferior, cuentan que cuando era joven lo sacaban con cadena en la cintura para tenerlo bajo control, Lázaro nos dice que él se la pasó encerrado durante la inundación, pero él es un incapaz que lo único que sabe es que ahí vive.