2026-01-30 23:29:57
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Ilhuiyancuijnemiliztli: Xantolo

Tercera y Última Parte

Por Enedino Hernández Alonso/ Zunoticia

Huejutla, Hgo.- En esta tercera y última entrega de la investigación Ilhuiyancuijnemiliztli se brindan mayores detalles sobre el Xantolo, la fiesta de los pueblos originarios, el vocero de la Diócesis de Huejutla, Jesús Morfin Cartagena, reconoce el trabajo realizado por los sacerdotes de la Diócesis de Huejutla apoyados en su momento por el señor Obispo.

Subraya que, para el día 30 de noviembre, día de San Andrés, es la despedida, la última ofrenda. En esta ocasión, el rito se realiza en el cementerio; hacen arcos en las tumbas de los difuntos, prenden las velas sobre la misma y ofrendan con incienso, los tamales, el café, los refrescos, el chocolate; en algunos lugares dura todo el día. Invitan una persona o algún miembro de la familia a ofrecer las oraciones necesarias.

En este día, realizan el “rito del mixtlapohualiztli” (destape del rostro) de los colime, huehuejtini o xexomej (disfrazados) y bailan en el cementerio; en la noche se reúnen con la comunidad en un lugar adecuado para el rito del mixtlapohualiztli, preparan un xochitlahuitoli (arco con flor), bailan frente al arco con los sones propios de despedida; encienden las velas en las bases del arco; los disfrazados en parejas se acercan frente al arco, hacen reverencia y se arrodillan; dos tlamatinime interrogan sobre su comportamiento moral en la tierra.

Si lograron visitar a sus familias, al mismo tiempo, cuestionan su origen y su retorno en el próximo ciclo; enseguida, un tlamatijquetl, destapa el rostro de la pareja, rocía el aguardiente en el rostro, signo de revelación de la identidad única del macehual aquí en la tierra; al final el capitán de la cuadrilla, rocía el aguardiente a los tlamatinime, signo de liberación de su servicio. En seguida, los familiares, las autoridades y miembros de la comunidad los acompañan en la convivencia.

El día 1 de diciembre, finaliza la fiesta de ilhuiyancuijnemiliztli, termina el tiempo de la reconciliación; según, las tradiciones de los tlamatinime; quitan los arcos y se recoge todo del altar.

El arco es venerado en la ilhuiyancuijnemiliztli, significa la puerta de la comunión entre los vivos y los difuntos, consagrado en el altar del hogar y en las iglesias, por este rito sagrado, no se tira a la basura, lo dejan en el camino y todos lo respetan hasta que la naturaleza deteriora. Es el fin de un año en el equilibrio cósmico e inicio de un nuevo tiempo en Dios.

SIMBOLOGIA CULTURAL RELIGIOSO

Nuestra cultura se expresa en signos; un signo es una realidad visible que nos remite a creer en una realidad invisible. Los signos se expresan en la simbología del misterio sagrado de la cultura.

La región huasteca es una cultura nativa rica en simbología que da sentido y trascendencia a la vida. Es importante explicar brevemente, comprendiendo el significado de los principales símbolos que sacralizan esta fiesta de ilhuiyancuijnemiliztli:

Xochitlahuitoli (Flor de arco). El arco en nuestra mentalidad indígena es un punto de encuentro del hombre con Dios y entre las personas. Simboliza la unión de las dos realidades del hombre: lo humano y lo divino, la tierra y el cielo. Es un punto de comunión entre la vida y la muerte, entre los vivos y los difuntos. También, es la puerta de entrada de los difuntos a una nueva vida, es decir, la puerta de la muerte a la vida, que, por la ley natural, todos los seres humanos tenemos que pasar y al mismo tiempo, vislumbra la inmortalidad del hombre, signo de eternidad.

Cempoalxochitl (Flor de 20 petálos). Cempa= otra vez, de nuevo. Pohualti= temporal o festejo. Xochitl=flor. En la mentalidad azteca significa los 20 meses del calendario y su color representa el sol (tonatiuh). La flor de 20 pétalos o 20 flores es la unidad y el orden de la vida; símbolo de la vida verdadera, expresada en la profunda alegría de la renovación en comunión de cada temporada.

Tlaahuili (Luz: Tlanextli, Nuevo amanecer = Vela). Significa la presencia de la vida del alma, luz que ilumina a las ánimas. En la cultura indígena se concibe, cada vela representa a una persona, y así como la vela se consume en la medida del tiempo, de la misma manera, la vida del hombre se va acabando poco a poco por diferentes situaciones; por esta razón, cuando la vela consumida, representa la muerte del hombre en este mundo, ha llegado a su fin, ha terminado su misión en la tierra.

Popoxtli (Copal= incienso). Simboliza todo lo sagrado: las personas, cosas y lugares. Al incensar se expresa la armonía que debe existir en las relaciones del hombre: armonía con Dios, con sus familiares, con la naturaleza y con los fieles difuntos. El incienso expresa reconciliación y perdón entre los vivos y los difuntos, lleva a una relación de paz y de respeto referencial.

No podemos celebrar la fiesta del Xantolo si no estamos reconciliados con nosotros mismos, con los demás y con nuestros difuntos. El humo del copal que se eleva, expresa oración y ofrenda que representa el hombre que transciende y se comunica con Dios en una relación de cercanía y confianza; es un signo de purificación.

En la fiesta de Xantolo se purifica y consagran el altar, sacralizan las ofrendas y elevan la oración; el aroma del copal es agradable a Dios, y se renuevan los lazos familiares-comunitarios. Su sentido antropológico es el barro, representa al hombre, el corazón como recipiente, donde brota la esencia de su amor que se expresa en el rostro-corazón a Dios creador y protector.

Xochi-ojtli (Camino de flores). Simboliza el camino que recorren las ánimas para llegar a su hogar; luz que guía las almas hacia el altar familiar, evitando extravíos por los cambios geográficos, de residencia o alguna otra circunstancia que modificó el lugar de los familiares. Significa el recibimiento y la alegría de encuentro entre los vivos y los difuntos.

Tlaixpamitl (Altar). Es un lugar sagrado de ofrenda y oración; representa el xochitlalpan (lugar de las flores) y el tonacatlalpan (el lugar de nuestro sustento, la madre tierra), como don de Dios y misterio sagrado, tradición de nuestros pueblos.

Tlamaniliztli (Ofrenda). La ofrenda es la expresión de un acto sagrado, manifestado en una variedad de productos, artesanías y alimentos de la región: las velas encendidas, el sahumerio, la danza, los adornos del altar y los alimentos.

La ofrenda tiene un carácter sagrado, algo ordinario y común, adquiere sentido religioso, los actos, los gestos y las situaciones de vida, alcanzan una nueva dimensión de trascendencia divina, es decir, la santidad, que vincula a la misma presencia y diálogo con Dios.

Expresa la gratitud y el trabajo del hombre realizado en la tierra, una comunión en el proyecto de la creación de Dios. Ofrendan lo que apetecieron en la vida de los difuntos, en la certeza y plena conciencia del encuentro familiar entre los vivos y los difuntos; adquiere el sentido del compartir en la vida comunitaria entre las familias más cercanas y visitantes; en algunos lugares, los padrinos de bautizo visitan a sus ahijados, llevándoles ropa nueva.

Tlatoponiliztli (Cohetes). Simboliza el regocijo y la alegría, por la llegada de nuestros fieles difuntos. Es un júbilo en la novedad y continuidad del amor que lleva a la comunión con todos los santos.

Coaxayacajtli (oculta el rostro: máscara). Simboliza el rostro de los difuntos; la máscara auténtica es de madera, árbol de pemuche u otro. Personifica la presencia de las almas entre nosotros, los rostros de nuestros padres, hermanos (as) que visitan a la familia, por esta razón, por el sentido sagrado, prohíben utilizar máscaras horribles de demonios, animales, hallowen, la muerte, las brujas, las catrinas y otras deformaciones: una ofensa al rostro (tlaixpanoliztli) “burlarse del rostro y corazón de nuestros difuntos (su identidad y misión en la tierra).

Mijca-mitotiliztli (Mijca: difunto. Mijtotiz: Danza). Flor y canto es la esencia de nuestra cultura; el canto esencia de nuestro ser, una identidad personal-cultural. Danzan las personas del sexo masculino: huehuejme = varones y varones-mujeres, sisnana; el número de parejas es variable.

El que dirige la cuadrilla se llama cole (viejo), y amenizan el trío o la banda; antes de iniciar a bailar, se ora, signo de protección. Según la tradición, los participantes bailarán en las siete fiestas consecutivas del ilhuiyancuijnemiliztli, el número siete significa plenitud, una auténtica participación en la comunión festiva.

Cuicatlamaniliztli. Significa alegría, fiesta. La música presente en toda la fiesta es lo que posibilita el dialogo con el propio rostro y corazón y une lo sagrado en el corazón del hombre, llegando hasta los últimos rincones del universo, hasta los más oculto de los rostros y corazones.

Expresa todo el sentir del ser humano, es decir, lo que no puede expresar con las palabras. En Xantolo, los tríos y las bandas de viento tocan en las casas y en los panteones.

Ilhuiyancuijnemiliztli o Xantolo es una de las fiestas centrales de nuestros pueblos originarios, todo gira alrededor de ella, de aquí se deriva la cosmovisión de ver al hombre, el mundo y Dios. Es la inspiración de luchar por el bien, la verdad y la justicia del pueblo; caminar en la esperanza y en la sinodalidad, incluyendo a todos en el progreso cultural.

La fiesta se prepara con mucha anticipación y alegría.  La gente dice: “ya viene el Xantolo”. Algunas características de esta festividad: inicio de un nuevo año, se ofrenda todo nuevo: tazas, vasos, ollas, vestuario, la flor de cempoalxochitl significa cempa = otra vez, de nuevo, un iniciar de nuevo. No se trabaja en estos días, es una convivencia familiar-comunitaria, no es para salir de viaje o turistear.

Concluye en la investigación que es tiempo de la reconciliación, visitan a los familiares, vecinos y a los más necesitados. Trabajo comunitario, exige una buena organización comunitaria y familiar para la preparación y realización de la fiesta.

La hora de la ofrenda, a las 12: 00 en la cultura náhuatl, considera el inicio del nuevo día. Celebración de la vida no la muerte, conciencia plena en la inmortalidad del alma y en la vida eterna. Una aportación festiva de la inmortalidad, don y condición de la resurrección del creyente. Todo se renueva, los lazos familiares, comunitarios, las cruces de los difuntos, es la vivencia del ilhuicac aquí en el tlaltipan. Viva Cristo Rey.

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