- La fe sigue en pie.
Por Karen Rivera/Zunoticia
Huautla, Hgo.- La comunidad de Coatzonco atraviesa una de las peores tragedias de su historia. El desbordamiento del río que lleva su nombre arrasó con viviendas, cosechas y pertenencias de al menos 34 familias, quienes hoy solo agradecen haber sobrevivido a la furia del agua.

En cuestión de minutos, el río Coatzonco alcanzó niveles catastróficos y destruyó todo a su paso: maizales, árboles frutales, frijol, zarabanda, cerdos, pollos, muebles, electrodomésticos, postes y transformadores, las viviendas quedaron sepultadas bajo escombros y más de tres metros de tierra.

A pesar de las pérdidas materiales, la fortaleza de los habitantes fue clave para alertar a sus vecinos y ponerse a salvo. Mientras llegaba la ayuda humanitaria, se refugiaron entre ellos mismos, demostrando la unidad que caracteriza a la comunidad.
El dolor de las artesanas
Los preparativos para el Xantolo quedaron bajo el lodo. El grupo de artesanas de bordado perdió todo su trabajo, piezas que llevaban meses elaborando para vender durante las festividades.

Entre lágrimas, la señora Hermelinda Cortés Hernández, de 70 años, expresó en náhuatl el dolor de haberlo perdido todo. Su compañera Margarita Hernández Hernández, encargada de un grupo de 15 artesanas, tradujo sus palabras al español: “Nos quedamos sin hogar, sin nada, pero damos gracias a Dios porque estamos vivas”.

Ambas mujeres reconocieron el apoyo del presidente municipal, Jorge Alberto Hernández Cortés, y de los ciudadanos que han enviado víveres, ropa y alimentos, sin embargo, aseguran que nada reemplaza el calor del hogar perdido.

“No tenemos donde dormir, ni una olla para preparar el café. No hay luz, ni comunicación. Pedimos al gobernador que nos escuche y nos ayude a restablecer los servicios”, expresó Margarita con voz entrecortada.
Las artesanas piden apoyo para reponer sus materiales y continuar con el bordado de mantas, cuadrillé y otras piezas con las que sustentan a sus familias.
El golpe a la educación
El huracán Priscilla no tuvo distinciones. Estudiantes de nivel básico y medio superior también perdieron útiles escolares, uniformes y computadoras portátiles.

Las alumnas del CECyTEH plantel Huautla, Leslie Jennifer Cortés Hernández, Luz Cecilia Badillo Bautista e Ivonne Hernández García, solicitan apoyo para reponer sus equipos y materiales de estudio, pues el agua dañó por completo las herramientas que usaban para sus tareas.
Familias sin hogar
La habitante Rosalba Hernández Cisneros relató que su familia perdió todo, incluso su vivienda y ahora se encuentran refugiados en casa de una vecina. “Nos quedamos sin nada. Ni documentos, ni ropa. Apenas alcanzamos a salir con vida gracias al aviso de un vecino”, narró.

Pidió el apoyo de las autoridades para que se les otorgue un terreno o una vivienda donde puedan rehacer su vida después de la contingencia.
Autoridades y ciudadanos unen esfuerzos
El delegado de Coatzonco, Juan Cruz Hernández, informó que, cuatro viviendas se perdieron en su totalidad y varias más resultaron dañadas. “Gracias a Dios, todos lograron salir con vida, aunque perdieron todas sus pertenencias”, señaló.

Explicó que el ayuntamiento trabaja en el recuento de daños y en la distribución de ayuda humanitaria, mientras ciudadanos de la región se han sumado con víveres, ropa y despensas.

Continúan las labores de limpieza
Los trabajos de desazolve continúan, aunque el esfuerzo físico y emocional de los pobladores es evidente.

Faltan manos para retirar los escombros, además de medicamentos y atención médica.

A pesar de la adversidad, la esperanza persiste entre los habitantes de Coatzonco, quienes con fe y trabajo buscan levantarse una vez más, agradeciendo que, aunque el río se llevó sus bienes, no logró arrebatarles la vida, ni la voluntad de seguir adelante.
