Por Enedino Hernández Alonso / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- “La población en general debe asumir acciones positivas y responsables para enfrentar la problemática del cambio climático”, señaló el profesor Crescencio Hernández Dolores, asesor de la asociación Huasteca Verde, quien advirtió sobre las graves consecuencias ambientales que ya se están registrando a nivel mundial.
El ambientalista explicó que, el deshielo de los polos está provocando un aumento considerable en las temperaturas y la desaparición de diversas especies marinas, situación que califica como preocupante para quienes se informan o investigan sobre el medio ambiente “es algo que ya está pasando y que tiene efectos directos en nuestro planeta”.
Indica que, pese a este escenario, es necesario que la sociedad continúe impulsando el cuidado del entorno natural, especialmente de los bosques, los árboles y el agua; además de reducir de manera gradual el uso de plásticos y materiales desechables que generan un grave impacto ambiental.
Crescencio Hernández Dolores, destacó que, existen diversas leyes en materia ambiental y de equilibrio ecológico; sin embargo, lamentó que en muchos casos no se apliquen de manera efectiva.
Señala que, incluso hay autoridades judiciales que desconocen los temas ambientales o carecen de facultades claras para sancionar a quienes cometen infracciones, como tirar basura o plásticos en la vía pública.
Reitera la recomendación de dejar de utilizar productos de plástico, así como platos y utensilios desechables, y optar por alternativas reutilizables como termos para el consumo de agua.
Subraya que, durante las festividades que generalmente se tienen en las familias, aumenta considerablemente la venta de productos desechables, pero advirtió que estos terminan contaminando el suelo, los ríos y finalmente el mar.
Finalmente, el asesor de Huasteca Verde enfatizó que, la falta de conciencia ambiental sigue siendo un problema, por lo que consideró fundamental que el cuidado del medio ambiente comience desde el hogar y se fomente desde temprana edad en los niños, a fin de generar una cultura de respeto y protección hacia la naturaleza.