- Un accidente marcará su vida; quienes lo ayudaron su corazón.
Por Amancio Castañeda V./Zunoticia
Xochiatipan, Hgo.- En Xocotitla, un arroyuelo serpentea a un costado de la calle que lleva hasta la escuela del lugar. Una de las calles que bajan casi pegada al plantel escolar topa de frente con un domicilio, donde una familia vivió la angustia de casi perder un hijo de 11 años en un accidente, pero, la solidaridad de sus vecinos y el apoyo de la Comisión para la Atención de los Pueblos Indígenas hicieron que Michel regresara del coma.
La historia
En el patio de piedra de la familia Hernández, Florentino recibe a Zunoticia y le ofrece una silla de madera para dialogar, mientras, Michel deambula alrededor. Su abuela lo abraza, en tanto su madre se ocupa de las tareas del hogar.
El pasado 26 de junio, explica Florentino, terminaron de comer y, sin pedir permiso, Michel junto con otros amigos se fueron en una camioneta a un partido de fútbol, pero cuando regresaban a sus domicilios una ponchadura de llanta hizo que la unidad volcara, perdiendo la vida uno de los ocupantes, que junto con Michel iban en la batea de la unidad, otro más resultó con lesiones, pero Michel se golpeó la cabeza y quedó en coma.

Las penurias
Cuando el accidente se registró, no llegó ninguna unidad oficial a auxiliarlos, tampoco el apoyo de la presidencia, explica el padre, con un gesto de angustia en el rostro. Como pudieron trasladaron al hospital al menor hasta Pachuca y, entonces, les llegó el otro golpe, el económico, para poderlo salvar requerían una operación, que su costo era de 120 mil pesos, el mundo se les desplomó. “Estuvo 25 días en coma, en terapia intensiva”
¿El municipio los apoyó?
No, la verdad no. No nos dieron la ambulancia de aquí del municipio, yo me fui por mi cuenta. De aquí pagué el taxi. Los que si me ayudaron son los de aquí del pueblo, se cooperaron de cien, de a diez.
“Te desesperas, porque pasan los días y tan solo la operación me salía en 120 mil pesos hasta México, pero ya cuando logramos contactar aquí a los de Desarrollo de Pueblos Indígenas, ahí se encargaron de nosotros, porque tan solo el aparato de la cabeza me costaba 17 mil 900, pero fui a Patrimonio Social de ahí de Pachuca donde me mandaron y de ahí la licenciada Chuy se encargó y gracias a Dios no pague los 17 mil”
Florentino narra que fueron días de incertidumbre, pero, de agradecimiento también para quienes le acompañaron con sus gestiones para que Michel recibiera la atención médica, a pesar de los altos costos que representaba, “ya le hicieron la operación, pero no podía respirar. Después le hicieron la resonancia magnética, costó casi 6 mil y me dijeron ‘¿tienes dinero?’, dinero si podría pagar, pero el problema es que ya no habría para comer y ya igual me marcó la licenciada de Pueblos Indígenas, le expliqué cómo estaban las cosas y ellos se pusieron de acuerdo con el hospital y la hicieron”

¿Qué sentiste cuando él quedó en coma?
Se te apaga el mundo, porque es mi segundo, mi chavo.
Michel se muestra tímido ante los visitantes, su padre dice que todavía tienen programadas varias consultas en Pachuca, pero, la preocupación ahora se transforma en agradecimiento para quienes intervinieron para que pudiera regresar restablecido a su hogar “me ayudó mucho aquí el licenciado Prisco Manuel, más aparte la licenciada Chuy, ellos estuvieron al pendiente de mí, de todo lo que ocupaba y los que si me ayudaron igual son los de aquí del pueblo”.
Un golpe en la cabeza, una lesión en el pie, 25 días de coma, son una experiencia que a Michel lo marcará en su infancia, a su familia también, en la desgracia supieron con quienes pueden contar y con quienes… mejor la distancia.