- Hay poca asistencia de turistas, cuando anteriormente eran miles los visitantes, tanto, que la SEGAM ordenó restringir el espacio a cierta cantidad.
Teodula Ocejo / Zunoticia.
Aquismón, S.L.P.- La baja asistencia de turistas en los parajes, ha generado ya estragos en los prestadores de servicios turísticos, al grado de que algunos han tenido que emigrar a otros estados en busca de diferentes trabajos para generar economía para sus familias.
Y es que, aunque el Sótano de las Golondrinas es uno de los parajes turísticos más visitados en el municipio y en el estado, por su atractivo natural y vuelo de aves, además de la adrenalina que se vive en los descensos a rapel, desde hace años ya no ha contado con la misma asistencia, generando que algunos prestadores de servicio del lugar, hayan emigrado en busca de otras oportunidades laborales.
Reconociendo que la aventura de visitar este lugar, requiere de cumplir con el reglamento para evitar incidentes, y de llegar a muy temprana hora para ver la salida de las aves o muy tarde para su regreso, Brígido Santiago Silvano comenta: “En el Sótano de las Golondrinas sí estamos muy abajo en cuestión de visitantes, 10, 15 al día, 20 como máximo, ahorita en las vacaciones largas estuvo muy suave, muy flojo, muy poca gente, al día bien fueron entre 60 a 70 gentes durante los fines de semana” comentó.
Esta situación ha desanimado a los prestadores de servicios turísticos, quienes han tenido que buscar opciones, ya que “antes se saturaba, se cerraba para poder entrar, y actualmente ya no es redituable económicamente laborar solamente como guía, en el caso de muchos prestadores de servicio ya se fueron también, emigraron, porque la verdad no hay ingresos económicos”, aclarando que, en su caso se mantiene porque como guía certificado, no solamente brinda sus conocimientos en descensos a rapel en este paraje, sino en diferentes municipios de la Huasteca Potosina, y las misma agencias lo buscan para poder apoyar en estas acciones.
Cabe recordar que, en años anteriores a la pandemia, eran más de mil los asistentes, lo que llevó a que la SEGAM ordenara restringir el espacio a ciertas cantidades, para evitar algún accidente.




