- La propuesta del cambio de horario de aquel tiempo se basaba en establecer amaneceres y noches según las estaciones del año
Miguel Ángel Castillo Andrade
Este año 2022 se dio por concluido de manera definitiva el Horario de Verano el pasado domingo 30 de octubre, este cambio de horario había sido implementado en el año de 1996 por decreto del entonces Presidente Ernesto Zedillo.
Pero más de 100 años antes había existido la propuesta de implementar el horario de verano por el gobierno federal, según la siguiente historia.

INICIATIVA
Fue en el año de 1837 que el gobierno federal envió a la capital del estado de San Luis Potosí, para que a su vez reenvíe a sus jurisdicciones, y ponga a disposición de los cabildos la iniciativa sobre la viabilidad del Horario de Verano.
Dicha propuesta trataba de cambiar los horarios de actividades según las estaciones climáticas del año.
ESTACIONES DEL AÑO
Acentuaban las autoridades centrales: ¨Que el toque del alba sea en verano a las 5:00 y el de invierno a las 5:30¨, desde luego comunicando a los Serenos y Celadores de Policía para que programen los cambios en sus actividades, enviando un oficio al párroco u autoridad eclesiástica del lugar, en este caso de sus municipalidades que lo tuvieran, para que dispongan el toque de campanas al salir el alba en el horario fijado. Es decir, en toda la República Mexicana se ejercería el horario estipulado del 1o de abril al 30 de septiembre a las 5 de la mañana, y del 1o de octubre al 31 de marzo a las 5 y 30 de la mañana.
Es muy posible que en esta propuesta ya había sido contemplado el crepúsculo natural o el anochecer para el encendido de luces, la terminación o inicio del jornal y la vida nocturna de la capital y la de sus pueblos, bajo el sonoro trinar de las campanas.

OBJETIVO
El objetivo principal de la propuesta era que los cabildos de todos los ayuntamientos del país iniciaran un debate, obtener posturas y consensos objetivos de la iniciativa para su posible establecimiento considerando los motivos o fundamentos de la propuesta: dicha acción permitiría evitar los robos constantes en la madrugada y noche, además de otras causales y delitos; muy conveniente sería para la seguridad de los transeúntes que inician su labor por la mañana y al terminar el día; asegurando la integridad de los Serenos al alumbrar la ciudad y tener una adecuada vigilancia de los celadores de policía con sus habitantes.
Las autoridades de entonces creían que tal propuesta sería una gran medida de seguridad para la sociedad y sus pobladores, y una vez obtenida la respuesta que según autoridades sería positiva, se enviaría la iniciativa al congreso federal para su decreto y publicación.
NO PROSPERÓ
Las condiciones del país con sus problemas internos y externos, las pugnas y asonadas grupales disolvieron poco a poco la atención de la propuesta y en corto tiempo no se tuvo noticia alguna, sin embargo, es muy probable que en algunos lugares a favor de ella la hayan adoptado en parte o por completo como un hábito u costumbre sobre todo por su posición territorial que les pudiese favorecer, más aún en tiempo de guerra en el devenir del siglo XIX.
Fuente: Hugo Martín Lova.