- Jazmín, fue presidenta municipal de 1974 a 1976, aunque para este periodo, también fue electa Josefa Morales, en Huehuetlán, compartiendo ambas, este honor histórico
Redacción/Zunoticia
San Antonio, S.L.P.- María del Socorro Blanc Ruiz, fue la primera presidenta municipal, por interinato, en el Estado de San Luis Potosí y en la República Mexicana, esto, en el año de 1955, en 1968 Margarita Bacconnier Ocejo, fue la primera presidenta municipal electa en Ciudad Valles y la huasteca potosina y Jazmín Orta Sánchez, de San Antonio, sería la segunda en el año de 1974.
Jazmín, fue presidenta municipal de 1974 a 1976, aunque para este periodo, también fue electa Josefa Morales, en Huehuetlán, compartiendo ambas, este honor histórico; cuenta, que llegó a este cargo por casualidad ya que su padre Fabián Orta Orta, era quien seguía en la lista de las candidaturas, pero éste declinó porque dijo “que no le gustaba eso, que prefería seguir teniendo amigos”, fue entonces que, siendo el PRI el partido “institucional” llamó a Jazmín para que asumiera la candidatura, aunque la Constitución Política del Estado de San Luis Potosí de aquellos años no lo permitía, pues los candidatos debería de tener veintiún años cumplidos y la joven aún no llegaba a esa edad, pero se echaron esa “maroma”.
Sin embargo, tenía un opositor interno, Juan Saldaña de San Pedro, a quien el presidente municipal en turno Federico Sánchez Martell, propuso a la cúpula del PRI ante la negativa de Jazmín, a quien previamente le había hecho la propuesta de que lo sucediera, quien era entonces secretaria del Ayuntamiento; ahí empezó el agarrón, sin embargo, Jazmín tomó su caballo y cruzando cerros se fue buscar y a mediar con Juan Saldaña hasta su casa y las aguas regresaron a su cauce.
Aunque no tanto, ya que se hizo una asamblea general y ahí se armó el “San Quintín”, pues los adeptos a Juan Saldaña, lo querían de candidato y por el otro lado estaba la cargada a favor de Jazmín, imponiéndose estos últimos.
Y Jazmín, se fue a hacer campaña, volvió a tomar las riendas del caballo y así visitó el municipio, desde Santa Martha al Cuechod, pasando por Tocoy y Tanjasnec, subiendo y bajando al Lejem, cruzando los Pozos Blancos para llegar a Tanchahuil, “no había carreteras, eran caminos que se transitaban a pie o a caballos y así fue como hice mi campaña”.
¿Y cómo era San Antonio en aquellos tiempos?; muy chiquito, tranquilo y sin dinero, no había ingresos federales como ahora, que por eso se la pelean; los ingresos eran pagos de los mismos habitantes del municipio y de los borrachines que caían a la cárcel; había un impuesto que la Federación regresaba “por concepto de cerveza o algo así, era un cheque anual de seis mil pesos”; había un solo policía, una secretaria y la presidenta municipal, que además, hacía funciones de oficial del Registro Civil, Junta de Reclutamiento, Instituto Municipal Electoral que se encargaba de entregar la credencial para votar “aquella verde alargada” y también vigilaba las elecciones por conducto del Comité Municipal Electoral.
¿Y entonces, siendo solamente tres funcionarios quién se encargaba de la limpieza del pueblo? Pues los borrachos, los que caían a la cárcel, “yo creo que estuvo mal que quitaran eso, ahora hasta es violatorio a los derechos humanos”.
¿Y cuánto ganaba la presidenta? Pues yo tenía un sueldo de quinientos pesos.
¿Quinientos pesos por semana? No, quinientos pesos al mes. Aunque dice, que tal cantidad era algo casi simbólico, pues vivía de las rentas que le dejaban sus negocios particulares.
Sobre las obras que recuerda haber dejado, dice, que siempre le preocupó la salud, ya que una clínica donde atenderse era casi un sueño, “mi proyecto fue un centro de salud y el teléfono, entonces, nos dijeron que había un proyecto para una casa de salud, pero que se necesitaba un terreno para fincar, tenía unas tías que tenían un terreno hasta el final de la calle y les dije del proyecto y les pedí que donaran el terreno y ahí se construyó ese centro, que es ahora el edificio del DIF municipal, y nos mandaron médicos titulados, creo venían del Politécnico, nos dijeron ,aquí traemos un médico para dejarlo aquí, y lo dejaron en San Antonio”.
“Y le dimos una casa y comida al médico – dice Jazmín – y pedimos que nos dieran medicina porque aquí medicina pues de dónde”.
Llegaron los molinos de mano para nixtamal; “recuerdo que era presidenta del Instituto Nacional de Protección a la Infancia la señora Esther Zuno de Echeverría, y entonces, le empezaron a pedir molinos de nixtamal; entonces yo era amiga de Braulio Romero, Secretario de Agricultura con Guillermo Fonseca Álvarez, y le pedí que me ayudara en el trámite y me dijo pues tú pide, ¿cuántas familias son? Y yo le dije como dos mil y me dijo pide tres mil, porque a lo mejor nada más te mandan la mitad y sorpresa me mandaron tres mil molinos, pero nada más eran como mil doscientas las familias”; quedaron tantos molinos que la presidencia municipal de San Antonio, se dio el lujo de abastecer a otros municipios como el de Tamuín, cien molinos que se entregaron a los habitantes del ejido La Fortaleza.
Se crea el día de comercio en martes; recuerda Jazmín, que “entonces llegaron al recién creado Instituto Nacional Indigenista, con Juan Valdez Aguayo, al frente, me dice por qué no creas el día de comercio, aprovechando el reparto de los molinos, invita también a los profesores de las comunidades que traigan bailables, invita a los comerciantes de Tancanhuitz a que vayan a San Antonio, y me fui puesto por puesto a invitarlos y vinieron”.
San Antonio tuvo teléfono; les hacía falta este tipo de comunicación al igual que a Tanlajás y Huehuetlán, “recuerdo que mandaron instalar unos tubos, la caseta estaba aquí a un lado; la primera llamada, vino un personaje, en este momento no recuerdo quién; y ya había teléfono que funcionaba por medio de operadora, daban un recibo y a la operadora le hacían cuentas y recibía su porcentaje como ganancia”.
Una pregunta, en aquellos años se creía que el PRI iba a ser eterno ¿qué se siente verlo así? “Pues mucha tristeza, yo siempre fui priista y lo sigo siendo, pero ya no votaría por nadie del PRI… pero personajes tan grandes que renunciaron como Osorio Chong y Sauri Riacho. Pero yo no sé cómo dejaron crecer a este presidente que está ahora (Andrés Manuel López Orador), es un nefasto”. ¿Considera a AMLO un nefasto? “hace puras tonterías, dice puras tonterías, creíamos que ya habíamos visto lo peor, pero no”.
¿Qué hundió al PRI? “Pues los últimos presidentes de la república, se robaron más de la cuenta. Decía papá, que quien al altar sirve, del altar vive. Pero éstos se quisieron robar todo”.
¿Cree que es saludable que haya desaparecido el PRI o ya casi desaparecido? Aaahhh, pues yo creo que no, pero… Pues como opción ahí está el PAN, se le pregunta a Jazmín. “No, el PAN no, como ese que fue el presidente Marco Cortés, se sienten tan grandes, pierden el piso”.