Los golpes no evitaron que fomentara la tradición de la Judea

WhatsApp Image 2025-02-27 at 8.00.35 PM
  • José Moisés Flores, continúa viviendo la pasión de Semana Santa y su tradición.

Teodula Ocejo/Zunoticia

San Antonio, S.L.P.- Los golpes, no solo de la vida, sino de los que les propinaban sus maestros para evitar que se vistieran de Judas durante la temporada de Semana Santa, no fueron un factor para que José Moisés Flores dejara de vivir la pasión de Semana Santa y su tradición, la cual ha replicado en sus hijos.

Artesano de máscaras y médico tradicional, don José comenta: “Desde que tenía 10 años empecé a cultivar la artesanía, tanto máscaras como juguetes, nos ponían a hacer prácticas en todo tipo de artesanía menor y me gustó más las máscaras y me dedique a eso”, comenta el entrevistado, quien cuenta con más de 70 años disfrutando de la tradicional Judea, no solamente disfrazándose, sino también mediante la creación de máscaras que dice, han trascendido “en el planeta”, ya que han sido llevadas hasta Estados Unidos de América y Canadá, por mencionar algunos lugares, y estas son reconocidas porque portan la fecha de creación, nombre e iniciales.

Sin embargo, aunque desde su niñez, don José buscaba participar en la Judea, no fue fácil, dijo: “A cierta edad no nos permitan, en aquellos años había maestros muy estrictos, no como ahorita y si sabían que uno se disfrazaba con los señores más grandes, nos castigaban, nos pegaban en la mano para que estuviéramos tranquilos y que no participáramos, pero nosotros nos las ingeniábamos y seguíamos adelante”, aunque, aun así, se daban las formas para lograrlo y en cada evento tenían participación.

“El año pasado todavía lo vine a hacer, ya no aguanta uno mucho, pero para demostrarle a los jóvenes que aún se puede” -señaló orgulloso- comentando que lo que tampoco ha dejado de hacer es la creación de máscaras, en donde se tarda hasta 4 días para lograr terminar una, aunque también comenta que han tenido que aplicar técnicas para la creación de algunas más rápidas, “Cuando es urgente se elabora en dos días, pero son 12 horas de trabajo forzado, cuando es lento 6 horas y cuando es urgente se mete al horno”.

Aunque esto, es solamente la elaboración, ya que la madera de pemuche es cortada con tiempo, ya que solamente es cortada en luna llena “para que no se pique”, sobre todo, dijo “Porque la importancia de la máscara de madera es llevar la tradición, la cultura, y que no se pierda para todos los jóvenes nuevos que la sigan haciendo”, indicó.

Pero, además, don José ha enseñado a sus hijos el arte de la creación de máscaras, aunque por sus estudios en la ciudad no pueden utilizar la madera, pero ya enfocan sus conocimientos en cartón, y en sus vacaciones apoyan en el tallado de madera.

Este periodo de Semana Santa, ante su edad, podría no estar participando, aunque no lo descarta, pero don José Moisés Flores, es uno de los Judas más longevos que existen en el municipio.