Por Ismael González/Zunoticia
Ciudad Valles, S.L.P.— El pasado viernes la ciudad sufrió un desabasto general de agua que se extendió por más de 24 horas debido a un corte programado de la DAPAS; pero para Héctor Pérez, residente del ejido La Subida, la falta del líquido en los hogares de las comunidades tének es una constante durante todas las semanas de todos los años.
Consideró que una de las deudas históricas que el actual gobierno del alcalde David Medina Salazar tiene con las comunidades indígenas es brindarles un sistema eficiente de abastecimiento de agua, no como el actual, que sufre afectaciones por cortes de electricidad, fallas en las bombas o reparaciones de fugas.
El actual sistema hidráulico Tanchachín, cuyo bombeo se ubica en el ejido Santa Anita, en Aquismón, y del que se abastecen las comunidades tének de Valles, ya es obsoleto; no sirve, es viejo, lo que queda demostrado por las incontables fugas que se registran a lo largo de la red todos los días, las cuales disminuyen la presión en la tubería y provocan que el líquido no llegue a los poblados más lejanos, como El Chuchupe, El Bárbol, Las Chochas y Tamarindo, entre otros.
Héctor Pérez recordó que desde hace seis años, durante la consulta indígena, se solicitó un nuevo sistema hidráulico, pero es un sueño que no se les ha hecho realidad, ni mucho menos pensar que algún día recibirán agua tratada, no como la actual, que es 100 % cruda, tal y como brota del nacimiento de Santa Anita.
El olvido hacia la zona tének es tal que incluso la obra que el Gobierno del Estado presuntamente inició con la rehabilitación del circuito tének, a mediados de abril, aún no ha comenzado, ya que ese día las autoridades solo acudieron a tomarse la foto.
“Nosotros, de la zona tének, cambiaríamos todas las despensas que nos han dado para que nos pongan un sistema hidráulico nuevo, uno que sí funcione”, dijo.
Cabe mencionar que este lunes el municipio informó que el bombeo había sido detenido por cortes en el suministro de energía eléctrica.