Por Redacción/Zunoticia
Ciudad Valles, S.L.P.- El amor de una madre por un hijo es ciego y en muchas de las ocasiones no ve los defectos o si los alcanza a percibir los minimiza, hasta casi desaparecerlos; dijo lo anterior Isis Maricruz Eloá Herrera, psicóloga de profesión y quien participa en un programa de gobierno, precisamente para defensa o protección de las mujeres y en su evolución de pensamiento.
La reflexión vino luego de ser cuestionada sobre si sabía del caso donde presuntamente un individuo asesinó a su madre y luego le prendió fuego a la vivienda donde se hallaba su progenitora, al respecto dijo que “se dice que esta persona sufre del trastorno de esquizofrenia, donde se sufre de alucinaciones, pensamientos desordenados, que significa que, este muchacho pensó, y no estoy justificando, que su madre era un monstruo dentro de esa alucinación y él trató de ponerse a salvo o incluso pudo pensar, aclaro que son especulaciones mías, que ella quería dañarlo a él, entonces él pensaba que sólo se defendía; la esquizofrenia lleva a conductas fuera de juicio, el cerebro no funciona acorde con la realidad”.
Al respecto la psicóloga dijo que “la esquizofrenia se puede detectar a edades muy tempranas, desde la infancia, aunque también se puede desarrollar después de los dieciocho años”, también afirma que la esquizofrenia se hereda “como en el caso de este chico que. según se lee en espacios informativos, el hermano hizo lo mismo con el padre de ambos y que dentro de la familia hay casos con este padecimiento, con los antecedentes puedes dar seguimiento a los niños y encontrar si hay comportamientos que hagan sospechar de un caso de esquizofrenia, como que el niño no duerma bien o que ingiera tierra”.
Pero ¿Cómo fue que la madre de este joven no percibía el inminente peligro de muerte? “A los padres, a las madres, el amor nos ciega, los padres vemos las acciones de nuestros hijos y a veces las magnificamos, las vemos grandes y otras muy pequeñas, que hasta las ignoramos; quizá ella llegó a tener miedo o desesperación, pero también pensó que el internar a su hijo a este le iba a causar sufrimiento, desgraciadamente cuando evitamos una confrontación o dolor, padecemos dolores más grandes”.