El maíz nos une: La Danza Ayacachtini preserva una tradición ancestral

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  • Tuvieron una destacada participación en el Festival del Maíz en Ciudad Valles.

Por: Sánchez Francisco Marcos/Zunoticia.

Coxcatlán, S.L.P.- Con el maíz como elemento central de una tradición que permanece viva en las comunidades del municipio, la Danza Ayacachtini tuvo una participación destacada en el Festival del Maíz, realizado el viernes 25 de septiembre en Ciudad Valles, dentro de las actividades que cada año buscan reconocer la importancia de este cultivo en la vida de los pueblos originarios.

“El maíz nos une, porque somos del maíz”, es una de las expresiones que sintetiza el profundo significado que este grano tiene para las comunidades indígenas, no solamente como alimento, sino como parte fundamental de su identidad, cultura y cosmovisión.

En Coxcatlán, las prácticas relacionadas con el ciclo agrícola se mantienen vigentes a través de las Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC´s) Calmecatlatokani, de Calmecayo, y Zentik Tlatokilistli, de El Sabino, donde se lleva a cabo la celebración de la precosecha del maíz desde la etapa del elote.

Dentro de esta tradición, el elote es representado como un niño de cabellos castaños, identificado como Zin-Tekolotl, cuya llegada simboliza una etapa importante dentro del ciclo de cultivo y de la relación de las comunidades con la tierra.

La ceremonia se desarrolla en la propia milpa y tiene como elemento principal de ofrenda el patlache o patlach, un tamal de grandes dimensiones que representa una expresión de agradecimiento. A la ofrenda se suman elementos utilizados tradicionalmente durante el ritual, como un corazón de pollo crudo, aguardiente, incienso de copal y atole agrio de maíz fermentado.

Más allá de una celebración agrícola, estos elementos forman parte de una cosmovisión en la que la producción del maíz está estrechamente vinculada con la naturaleza. El ritual busca agradecer a la Madre Tierra y a los elementos que hacen posible la cosecha, entre ellos el sol, la lluvia, el viento y el trueno.

De acuerdo con la tradición, también se busca mitigar la fuerza de estos fenómenos naturales cuando se manifiestan con intensidad, mediante una relación de respeto y reciprocidad con la naturaleza.