Por: Enríquez Ramírez Telésforo / Zunoticia.
Tampacán, S.L.P.- En medio de una ola de calor abrasadora, con temperaturas que alcanzaban los 38 °C y una sofocante falta de viento, doña María N, de 65 años una adulta mayor originaria de la localidad Coyolo Chiconamel, recorre con desesperación las calles de la zona urbana.
Pese a encontrarse enferma, visiblemente agitada y con dificultades para caminar tras avanzar apenas unos pasos, la necesidad la mantiene en pie, su única alternativa para salir adelante es la venta de los nopales que cultiva en el campo, los cuales ofrece de puerta en puerta con la urgencia para comprar su medicamento.

La razón de su angustioso andar radica en una afección en las vías respiratorias que la aqueja gravemente, doña María relató a Zunoticia que acudió oportunamente al Centro de Salud en busca de atención médica, pero al llegar, el personal médico le informó que no contaban en existencia con el medicamento que requería. La medicina prescrita es salbutamol, un fármaco indispensable para aliviar su condición, pero ante el desabasto institucional, la mujer se vio obligada a valerse de sus propios medios para recaudar el dinero y comprarlo por su cuenta en una farmacia particular.
A la falta de insumos médicos se le sumó la rigidez burocrática cuando intentó solicitar apoyo en el Ayuntamiento, al acudir a las oficinas municipales para pedir ayuda económica o asistencial, el personal de la dependencia le exigió como requisito indispensable la presentación de la receta médica original; de lo contrario, no podían procesar su solicitud y debido a que vive en la comunidad lejana y el trayecto representa un gran esfuerzo físico y económico, a doña María le resultó imposible regresar a su hogar a buscar el documento, quedando desamparada ante el trámite administrativo.
Sin otra opción a la mano y movida por la imperiosa necesidad de sanar, la comerciante decidió retomar su bolsa de nopales y continuar su camino bajo las inclemencias del tiempo, con el rostro fatigado pero con determinación, señaló que continuará ofreciendo su producto a la población por las distintas arterias de la zona urbana hasta vender la última pieza “Solo así, con el fruto del esfuerzo de mis manos, podre reunir los recursos necesarios para adquirir el salbutamol y finalmente encontrar alivio a la enfermedad que hoy me dificulta respirar” concluyó.




