Miguel Ángel Castillo Andrade
Antes de la llegada del a luz y el petróleo esta madera era muy utilizada para alumbrar las casas, calles y además, servía para encandilar el fuego de los anafres y del tlecuitl de las cocinas.
Según la creencia de los abuelos, con una astilla de ocote se debería de encender el sahumerio con Copal para la ceremonia del Día de Muertos, que se celebra el 1 y 2 de noviembre.
La savia que escurre al hacer un corte en el tronco del árbol de ocote, en algunos lugares del país se le conoce como “Trementina” y es un líquido inflamable.
Este líquido era utilizado principalmente para hacer teas (antorchas) y también era muy útil para hacer curaciones, quizá en algunas regiones de nuestro país aún lo sigan utilizando.
El ocote tiene al entrar en combustión tiene una aroma particular como a pino o incienso.
La palabra Ocote proviene del idioma náhuatl Ocotl, que significa “con resina”.
El ocote en las casas también se utiliza como protección, con varas de ocote se elabora la cruz o estrella de David que se coloca atrás de las puertas de la entrada de la casa, y puertas que dan al exterior ya sea patio, jardín o terreno, esto sirve para evitar que entren los malos estiritas, contra brujas y nahuales.