- Deja descansar a tu ser querido, lleva sus despojos, que no son más que tierra, a un lugar de descanso
Miguel Ángel Castillo Andrade
En septiembre del año 2021, me llamó la señora Mari a las 12:00 de la noche, estaba muy nerviosa y alterada, me dijo al otro lado del teléfono:
“Don Miguel venga a la casa, el abuelo está causando destrozos venga y traiga agua bendita”.
Ese mismo día había comido en casa de la señora Mari, preparó un filete de pescado con ensalada y frijolitos.
Al retirarme sacó al patio de la casa al abuelo, para darle de comer. El abuelo tenía 92 años de edad, estaba postrado en cama desde hace 2 años aproximadamente debido a la edad y para darle de comer y distraerlo lo subía a una silla de ruedas y así lo movía en casa.
Apenas yo había yo llegado a la oficina, y que me llama la señora Mari para solicitarme una esquela, porque el abuelo acababa de fallecer a las 4:30 de la tarde, cuando yo lo acababa de ver apenas media hora antes, cuando me retiré después de la comida.
Se grabó la esquela y se pasó al aire, mientras en su casa, llegaba la funeraria por el cuerpo del abuelo, siendo trasladado directamente al crematorio de Tampaya, y antes de la noche ya tenían las cenizas en su casa.
Cuando recibo su llamada a la media noche acudo a su casa llevando agua bendita, con apoyo de su hija recorrimos la casa y rociamos agua sacramental.
Me comentaron que a eso de las 11:00 de la noche empezaron manifestaciones paranormales en su casa, aventaban cosas, se oían lamentos, y había movimiento dentro del cuarto donde estaban las cenizas, se tomaron fotografías y en varias salían rostros tenebrosos.
Me retiré de su casa a las 3:00 de la mañana, después de que al parecer ya se había calmado todo.
Al otro día, deciden que las cenizas del abuelo sean sacadas de su casa y trasladadas al panteón.
Se requirió de una hechicera para que hiciera un sahumerio en la casa debido a que había temor de que siguieran las apariciones durante la siguiente noche, así que llegó una maga poderosa y limpió la casa.
Después de este acontecimiento, la señora Mari ha recomendado no dejar que permanezcan las cenizas de un muerto en casa.
RECOMENDACIONES
-Debes saber que nuestro ser se compone de siete cuerpos, y solo uno de ellos está compuesto de materia (el cuerpo físico).
-Este cuerpo es el que menos nos pertenece, ya que se forma gracias a la madre tierra,
“Entonces lo que es tierra deberá volver a la tierra”.
-Así como el espíritu volverá a la fuente primaria de energía de donde proviene, que es Dios, universo o simplemente energía.
-Si nosotros cortamos esa transición nuestro cuerpo físico jamás se une con la madre y el Espíritu se ancla a la tierra, sin poder trascender a los planos superiores a donde en realidad le corresponde.
-Esto evita que nuestra evolución se de manera armoniosa y completa.
-Es necesario que llevemos el cuerpo o las cenizas a donde pertenece, La Tierra. Esta disposición es la que determina la unión entre lo terrenal y la energía.
-Si mantenemos las cenizas en la casa se generará una baja frecuencia, una energía baja, ya que es el cuerpo de un ser sin vida, y para que la posibilidad de volver a vivir, es necesario que la madre Tierra haga ese proceso.
-Tener las cenizas ocasiona problemas, enfermedad, discusiones, pobreza, y mantiene al desencarnado unido al hogar y a los seres queridos, y por ende, a la vida material.
-Deja descansar a tu ser querido, lleva sus despojos, que no son más que tierra, a un lugar de descanso, puedes arrojarlas al mar o llévalas al campo a un lugar agradable y regrésalas a la madre Tierra, para que continué su proceso de asimilación y reutilización en otros seres, que es como corresponde.
-Lo que cuenta ante el espíritu de un ser querido, no es cuanto amas sus despojos, sino cuánto le amaste en vida.