Acontecimientos sobrenaturales en Tamazunchale del siglo pasado

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  • En aquellos años era muy común que la gente mencionara sobre apariciones de fantasmas, duendes, muertos, el ahogado, el ahorcado, demonios, y hasta miedo a la más temida como era la llorona

Por J. Apolinar Pérez Domínguez.

Actualmente el hombre en este Siglo 21 sigue transformándose, siguiendo en evolución,   perdiendo muchas actitudes, sobre todo el miedo, se ha hecho una persona retadora a todos los acontecimientos sobrenaturales, con esto de manera general, quiero redactar en ésta crónica que desde el siglo antepasado, pasado, y actualmente; quedan las leyendas de hechos sobrenaturales, entre muchas cosas, hay constancias de verdad, tradición, costumbre y mitos, vamos a dar señalamientos que dieron vida a muchas historias de este tipo y que se vivieron en el siglo 20.

Tamazunchale a principios del año 1900, como muchas otras poblaciones vivían en la obscuridad a falta de energía eléctrica, existía un temor, cuando salían por las noches y más las poblaciones que vivían cerca de los arroyo o ríos en el cual destaco desde fantasmas, duendes, muertos, el ahogado, el ahorcado, demonios, y hasta miedo a la más temida como era la llorona.

Don Sostenes Martínez (QEPD) quién administraba el chalán en el río Amaxac manifestó varias veces se pudo escuchar a La Llorona.

LOS MUERTOS

Me tocó escuchar muchos testimonios de varias personas que vieron varios fantasmas con figuras de personas fallecidas quienes le preguntaban “¿A dónde vas?”, y manifestaban que eran personas fallecidas tiempo atrás, así mismo se escuchaba con frecuencia en el camino a Tetlama en el árbol de los colgados a orillas del camino donde en tiempos de la Revolución fueron fusilados y colgados, y este tipo de situación no provocaba miedo sino horror, esto se dio en el lugar conocido como Tepetlayo.

DUENDES

Ésta narrativa me la contó mi padre José Pérez Camargo y me y me decía que cuando era muy pequeño por el año de 1928 perdió a su padre y tuvo que trabajar desde temprana edad para poder sostener a su mamá, y caminaba muchos kilómetros y para ir a ordeñar vacas rumbo al valle de la Pitaya donde trabajaba, y al retornar a casa ya muy tarde por la noche, decía que en varias ocasiones se le aparecieron duendecillos y duendes que lo perseguían y que le decían “vamos a jugar, vamos a jugar” y él  horrorizado seguía caminando porque quería llegar a Tamazunchale, y nuevamente a un kilómetro se le volvían a aparecer esos pequeños seres y corría con mucho miedo hasta que por fin llegaba a Tamazunchale, y lo primero que hacía era contarle lleno de miedo y de terror a su mamá este tipo de acontecimientos, pero con el paso del tiempo ya hasta el miedo les perdió.

La inundación de Tamazunchale de 1955 fue anunciada por apariciones de la Llorona y El Ahogado.

LA LLORONA EN TAMAN

Otro de los acontecimientos más sonados fue en la delegación de Tamán perteneciente al municipio de Tamazunchale, hay testimonios escritos de estos sucesos que se dieron en el año de 1948, mucha gente lo vivió y manifiestan que por el arroyo de Tamán que viene bajando desde la comunidad Santiago Centro por ese tiempo se escuchaba mucho el lamento de La llorona y el llamado de esta mujer sobrenatural tenebrosa la escuchaban los habitantes de esta zona que corría por éste arroyo tan mencionado y así pasó el tiempo, y fue cuando en el mes de mayo de 1948 se vino un torrencial muy fuerte que arrasó con esta población de Tamán dónde hubo fallecidos y destrozos en esta población, pero subrayando de que el aviso fue el llanto de La llorona en este tiempo.

Las tragedias naturales que enlutaron s la población habían sido precedidas por apariciones extranormales.

LA LLORONA EN TAMAZUNCHALE

Otro de los acontecimientos muy importantes que han sucedido en esta población de Tamazunchale, indudablemente es la inundación del año de 1955, testimonios verídicos y según señalaba mi padre y mi madre que vivieron esta situación, así también me lo contó varias veces el señor don Sostenes Martínez (QEPD) quién administraba el chalán en el río Amaxac y manifestó que varias veces se pudo escuchar el llanto de La Llorona por el río Moctezuma, por el río Amaxac, en el arroyo de Zoyotla y varios lugares más, en fin muchas mujeres que salían a lavar la ropa a la orilla del río Amaxac dijeron que en varias ocasiones escucharon el llanto de La Llorona, así también ya en el atardecer se les aparecía el ahogado, este tipo de acontecimientos dieron por resultado el anuncio de esta trágica acción que se dio como fue la inundación de Tamazunchale que vino a arrasar con toda la población, inundación que es una de las más fuertes que ha tenido ésta sultana de las huastecas y que todo esto se dio en este año de 1955.

EL AHORCADO

Corría el año de 1960 una noche del mes de otoño, mi padre acostumbra irse a dormir a las 10:00 de la noche y levantarse a las 4:00 de la mañana, le manifestó a mi madre que se escuchaba mucho el correr del viento con sonidos deformes y una brisa muy tibia que le presagiaba algo, y así fue como ocurrió este suceso en el Barrio de San Juan dónde vivíamos, y a las 4:00 de la mañana mi padre salió a orinar afuera de la casa y de repente después de haber tenido una noche de una brisa tenebrosa tibia en un árbol de anona estaba colgada una persona ahorcada meciéndose con el vaivén del viento, tanto fue el miedo que tuvo mi padre que inmediatamente llamó a las autoridades correspondientes,   esto me manifestó de que presagiaba algo la tenebrosamente la brisa del viento, y eso fue lo que lo puso sobre alerta, hasta que por fin a esa hora de la madrugada vio al ahorcado colgado.

Anteriormente la gente era más creyente a estos fenómenos.

LO TREPARON A UN ÁRBOL

Acontecimientos hay muchos que vivieron mi padre y mi madre y que ellos mismos me lo narraban.

Con esto queremos decirle a usted que en aquellos años de 1960 y 1965 era una costumbre de que personas que trabajaban en el oficio de albañil tomarán aguardiente los viernes, sábados y domingos, y era una costumbre casi tradicional de que al subir a sus casas por el callejón del Aguacate y caminar por el arroyo iban gritando, cantando muy alegres siempre,

Manifestaban que se hizo costumbre escucharlos en ese estado de ebriedad dónde zigzagueando apenas podían caminar de tan borrachos que subían la cuesta del cerro para llegar a sus casas.

Una noche dónde don Fidencio subió por el callejón bien borracho y al llegar a una ladera aquí en el barrio de San Juan estaba un árbol de zapote muy alto de unos 30 metros de altura aproximadamente con grandes ramales, y fue ya como a las 10:00 de la noche que en medio de la tenebrosa oscuridad empezó a gritar -“Bájenme del árbol, bájenme por favor, bájenme que los demonios me subieron al zapote”.

Y fue así cómo salieron los vecinos para prestarle ayuda entre ellos mi padre y dice que con mecates tuvieron que bajarlo de ese enorme árbol y al preguntarle sobre qué había pasado, dijo que no sabía y que unos demonios lo habían trepado hasta lo más alto de ese árbol de zapote.

Finalmente, sucesos hay más, era un tiempo antropológicamente al de hoy, el hombre ha cambiado mucho, ya no tiene temor ni a Dios, hasta ídolos de barro adora, fanáticos a hombres de carne y hueso que hasta la vergüenza se ha perdido.

Las gentes que salían tarde de trabajar fueron testigos de muchos eventos paranormales.