• No por vergüenza, sino por no condicionar la dignidad de las personas.
Por: Justino Gutiérrez.
Ciudad Valles, S.L.P.- “No es que me dé vergüenza repartir despensas, claro que lo he hecho, y sobre todo enaltece si se hace en casos de desastre, de verdadera ayuda a la población, pero eso de andar repartiendo despensas, nada más por comprar la dignidad de la gente, eso no se me da, eso es indigno, negarse a hacerlo es dignidad, por eso renuncié al trabajo en la presidencia municipal”
Es una plática que se lleva a cabo en un domicilio céntrico; no estaba planeada, simplemente fue como el olfato desarrollado durante más de cuatro décadas de andar en esto, pasaba enfrente de esa casa cuando vi al personaje, controversial muchas veces como tantas ha estado dentro de un ayuntamiento porque no tiene pelos en la lengua, dice las cosas como las siente, como son.
Apilaba los mangos que se habían caído del árbol, me miró del otro lado de la reja y la pregunta que me hizo me sacó de lugar: apenas renuncié hace tres días ¿pues quién te dijo? La respuesta tenía que ser rápida: pues ya vez, las noticias corren, pero ya sentía yo que eso iba a ocurrir ya no estabas a gusto (la aseveración me la saqué de la manga).
Me invitó a pasar a la sala de su casa, unas reproducciones de buen gusto en la pared, de pinturas de Louvre, esta sí es original, me presume. “Pues sí, renuncié porque la neta la orden generalizada era de una total indignidad, ir a repartir las despensas, las que utilizan para cooptar, para comprar conciencias, esas despensas nada tienen qué ver con la supuesta ayuda, el supuesto apoyo, yo he andado en la calle, por convicción, ayudando, llevando lonches en movimientos sociales, por convencimiento de que estoy en la razón, de que a quien apoyo está en la razón, pero andar repartiendo despensas para comprar conciencias o comprar votos, eso nunca”
Los recuerdos van muy hacia atrás y me pregunta: ¿te acuerdas cuando lo propusimos al interior de Morena para que fuera el candidato a la presidencia municipal? Si hubiera ganado por morena no andaría tan perdido como ahorita, nada más pedía una regiduría, hubiera sido otro pedo nada más él como presidente, perdieron el piso; hay un sinfín de raterías.
Hubo dos insolados, repartiendo despensas, le digo. Sí –responde-, desgraciadamente fueron dos personas que tienen necesidad del trabajo, yo no tengo esa necesidad, pero eso de obligar a la gente a exponer hasta su vida, no tiene…