- Pertió a diversas agrupaciones, como el Tropical 70; Los Waldo y Sal y Pimienta; posteriormente alegraba con su música en el restaurante Las Delicias del Mar.
Redacción / Zunoticia.
Ciudad Valles, S.L.P.- Es temprano aún, no pasan de las ocho y media de la mañana, cuando una esbelta mujer barre la banqueta de la calle Carranza casi esquina con Escontría, con agilidad se agacha para recoger un mango criollo que ha caído de la mata que está a un lado; la pregunta es ¿Es usted la mamá de Víctor Hugo? Sí, yo soy; ah, ¿Entonces usted es la hermana del Tío Servando Alvarado? Sí, soy hermana de Servando.
Es casi increíble, toda vez que, según las cuentas hechas al vuelo, el Tío Servando Alvarado, debe de andar rondando los noventa años de edad y la señora que está ahí, de un aspecto aún jovial, es mayor que él.
Oiga ¿Usted es de más edad que El Tío? Sí, yo nací en 1932 y mi hermano Servando en 1936. ¿Usted tiene 94 años? Sí, y Servando está por cumplir los noventa.
EN RETROSPECTIVA.
Servando Alvarado, es un músico, ejecutante de guitarra, pero distinguido por ser hasta el momento el único vivo, de dos, que aprendieron a tocar el tresillo o tres cubano. Pasó por diversas agrupaciones, como el Tropical 70; Los Waldo y Sal y Pimienta; posteriormente alegraba con su música los restaurantes, uno de ellos, Las Delicias del Mar; su repertorio está plagado de canciones que recuerdan la década de los cuarenta, cincuenta y sesenta, principalmente; destacándose por el sonido inconfundible del tresillo y su voz acoplada al bolero de temas marginales.
“Fuimos dos mujeres y tres hombres en la familia, nuestro padre fue ferrocarrilero, nacimos en Estación Las Palmas; a Servando desde muy niño le gustó la música y a eso se dedicó toda su vida; nuestro hermano mayor se enlistó en el Ejército para ir a la Segunda Guerra Mundial, estaba en las reservas del Escuadrón 201; otro hermano, Lucas, trabajó en el Ingenio Plan de Ayala, se destacó por ser un excelente beisbolista”, dijo.
Paula va un poco más atrás y dice que los orígenes de la familia están en el poblado de Santa María Tampalatín, en el municipio de Tamasopo, “mi padre trabajó en el ferrocarril, operaba la bomba que surtía de agua el depósito de donde abastecían a las locomotoras, así fue como nos tocó nacer en Las Palmas”.
Víctor Hugo y Jorge Waldo, requinto y bajo, José Luis Saldierna, guitarra armónica y Roberto Martínez, batería, integraban el grupo Los Waldo, quienes ensayaban en la colonia Estación, en la casa de una tía, hermana de Paula; este recuerdo hace que los ojos de Paula resplandezcan, como si esto hubiera ocurrido apenas ayer.
Locales comerciales son ahora el frente de la casa de Paula en la calle Carranza, su vivienda está al fondo del terreno, tiene un acceso, “aquí llegamos en 1951 y aquí estaré hasta que Dios me diga, ven acá”.