Apreciaciones Tamazunchale

TAMAZUNCHALE
  • HOY SE CELEBRA, como cada año, la libertad de expresión, un oficio que cada vez más parece una profesión en peligro de extinción, al principio por las presiones económicas que se ejercían sobre en aquel entonces llamado cuarto poder; después por el clima de inseguridad y ahora, por la comodidad, confort que permite a cualquiera ejercer su libertad de expresarse, confundiendo esa posibilidad con sentirse ya cualquiera periodista y medio de comunicación.
  • La libertad de expresión corresponde al derecho de todo individuo de ejercerla de la forma que quiera, sin embargo, en esta fecha se ha tomado como referente para reconocer a quienes comunican información procesada y verificada, con responsabilidad y muchas veces desde el lugar de los hechos y con los protagonistas de las historias, a la sociedad.
  • Pero hoy en día, cualquiera con un celular en mano, ya se adjudica ser influencer de noticias, comentarista o hasta medio de comunicación, aunque solo plagien noticias virales de las redes, compartan boletines, procesen datos con chat gpt, o en el peor de los casos, desde el anonimato utilicen páginas con bots y audiencias compradas para usarlas para golpetear políticamente a adversarios.
  • En ese entorno, ejercer el periodismo y marcar la diferencia se convierte en el nuevo reto para comunicadores que acuden a los sitios donde se genera la noticia, que toman la información directa de las fuentes, que firman su información y dan la cara en sus contenidos, pero que ante la saturación de páginas terminan siendo valorados de la misma forma que cualquier otra página y hasta con presuntos periodistas que jamás han pisado la calle y tomado una noticia de manera directa.
  • En el estado incluso, esto ha sido motivo reciente de controversia que ha llegado incluso a escenarios nacionales, pues activistas políticos, que generan contenidos de posicionamiento, pero que solo argumentan sus posturas, se amparan en una función de periodista para protegerse y buscar mecanismos de protección a su libertad de expresión como ciudadano, como activista, pero no en una labor de periodismo.
  • Aún así, se hacen llamar periodistas, confundiendo más a la población sobre la labor de los comunicadores y sobre el trabajo profesional que se debe desarrollar.
  • Como activistas, tienen el derecho de decirse perseguidos, acosados, pero no ampararse en el oficio de los periodistas para protegerse de su ideología política.
  • Los periodistas no cumplen esa función.
  • De la llamada Ley Serrano, que acusan va contra el ejercicio de la libertad de expresión en la entidad, sin duda, es un intento de limitar el ejercicio crítico, imparcial, y de interés colectivo, justificado en los cientos de páginas generadas para desinformar y denostar figuras públicas y personas, pero a eso, los periodistas de oficio, los comunicadores profesionales, siempre se han enfrentado, por lo que no se tiene que temer lo reglamentado, sino lo que se genere para amparar ese proceder.