Por Redacción/Zunoticia
Tamazunchale, S.L.P. – Una intensa movilización policiaca y gran consternación entre los vecinos se registró el pasado domingo 28 de junio, luego de reportarse el macabro hallazgo de un cuerpo en avanzado estado de descomposición y los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la colonia Netzahualcóyotl, lugar hasta donde se trasladaron de inmediato los cuerpos de seguridad y de procuración de justicia para iniciar con las indagatorias correspondientes.
El descubrimiento fue realizado por un jornalero originario de San Miguel Altos, quien se había adentrado en el monte con la finalidad de recolectar leña y fue mientras caminaba por una vereda que conecta a ambos sectores, el trabajador visualizo un mecate colgado de la rama de un árbol, sin embargo, en un principio no le tomó mayor importancia y continuó con sus labores y minutos más tarde, el fuerte olor a putrefacción lo guio hacia una escena de horror, percatándose de que en el suelo yacían restos humanos.
De acuerdo con las primeras observaciones, los restos del occiso ya habían sido presa de la fauna nociva y animales salvajes de la zona, quienes consumieron gran parte de la masa corporal con el paso de los días y debido al avanzado estado de descomposición, el cuello de la víctima no soportó el peso, provocando que el cráneo se desprendiera del resto del cuerpo y ambas partes terminaran esparcidas sobre el suelo, confirmando la crudeza del hallazgo.
Tras el fuerte impacto, el jornalero alertó de inmediato a las autoridades y a los pocos minutos, elementos de seguridad pública y peritos de la Fiscalía General del Estado arribaron al sitio para acordonar el área, procesar la escena y proceder con el levantamiento de los restos.
Finalmente, las autoridades lograron identificar al fallecido como Constantino Tolentino Rosales, de 45 años de edad y vecino de El Nazareno y los familiares de la víctima señalaron que esta era la segunda ocasión en que el hombre desaparecía, por lo que ya llevaban varios días buscándolo desesperadamente, sin imaginar que su rastro terminaría de forma tan trágica en la densa vegetación de la Netzahualcóyotl.