- Desde este 24 de junio, muchas familias preparan la tierra para sembrar las semillas de a flor.
Por: Marcos Sánchez Francisco/Zunoticia.
Xilitla, S.L.P.- Cada 24 de junio, Día de San Juan Bautista, se marca una fecha de profundo significado para los pueblos de la Huasteca, pues es el momento en que inicia simbólicamente el camino hacia el Xantolo, la celebración más representativa y arraigada de la región.
Como parte de una tradición heredada por generaciones, familias de distintas comunidades preparan la tierra para sembrar las semillas de cempasúchil, la emblemática flor que durante las festividades de Día de Muertos iluminará con sus tonos dorados los altares y senderos destinados a recibir a las almas de los seres queridos que regresan al mundo terrenal.
La costumbre guarda un profundo simbolismo, ya que las semillas que hoy son depositadas en la tierra fueron resguardadas desde el pasado 30 de noviembre, cuando al desmontar los altares de Xantolo se colocó una manta bajo ellos para recogerlas. De esta manera, el ciclo de la tradición continúa, transformando el final de una celebración en el inicio de la siguiente.
De acuerdo con la sabiduría ancestral de los pueblos huastecos, el Día de San Juan Bautista representa una jornada especial de conexión con la naturaleza y el mundo espiritual. Es una fecha envuelta en misticismo, donde la tierra recibe bendiciones y donde la memoria de quienes han partido permanece viva a través de las costumbres, la fe y el cariño de sus familias.
Además de su valor cultural y espiritual, la siembra del cempasúchil constituye una actividad económica importante para numerosas comunidades indígenas de la región. La producción de esta flor genera ingresos para muchas familias y contribuye a preservar conocimientos tradicionales transmitidos de generación en generación.
Porque el Xantolo no comienza en noviembre, sino desde hoy, cuando la tierra recibe la semilla de la memoria y comienza a florecer una vez más la tradición.