- Hizo el llamado a no generar especulaciones sobre las causas y motivos
Por Ángel Osiris Castillo García/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Tras los hechos ocurridos durante este martes 15 de septiembre, donde se encontró sin vida al párroco de la comunidad de Santa Cruz, Román de la cruz Hernández, la diócesis de Huejutla emitió un comunicado, en el cual pide no generar especulaciones sobre los motivos y también hace un llamado a las autoridades a esclarecer los hechos y a la feligresía a construir una cultura de paz social.
Al respecto, El obispo de la diócesis, José Iraís Acosta Beltrán, mediante un comunicado difundido en la cuenta del obispado, pidió no generar especulaciones en torno a tan lamentable hecho “Derivado de la triste noticia del día 15 de septiembre del año en curso, donde privaron de la vida al padre Román de la Cruz Hernández, quien se desempeñaba como párroco de Santa Cruz, Huejutla, Hgo., nos sentimos consternados por tal hecho, pero no podemos especular sobre este acontecimiento, para permitir que las autoridades correspondientes puedan llevar a cabo la investigación e informar sobre la misma tragedia”.

Sin embargo, se dirigió a las instituciones encargadas de la procuración de justicia para que se realicen las investigaciones correspondientes, “ante la situación alarmante de violencia que se vive en nuestro país, hacemos un llamado urgente a la autoridad competente, para que lleve a cabo una investigación exhaustiva y se llegue al esclarecimiento de este hecho acontecido en nuestra diócesis, se haga justicia y no permitir que este suceso, ni los demás crímenes que han lastimado nuestra nación queden impunes”.
Al mismo tiempo hizo un llamado a la feligresía para retomar la vía pacífica y construir una cultura de paz y tranquilidad “Como Pastor de esta Iglesia particular hago un apremiante llamado a todos los fieles y personas de buena voluntad para que como sociedad construyamos una cultura de paz y de reconciliación buscando la erradicación de la violencia y no perdamos el respeto a la vida de cualquier persona. Dejemos que Dios en su infinita bondad nos ayude para sacar del interior del corazón humano todo sentimiento destructivo de rencor, venganza y odio que atente contra lo más preciado que nos ha regalado: La vida”.